Revista Científica Arbitrada en Investigaciones de la Salud ‘‘GESTAR”. Vol. 8, Núm. 16 (Ed. Jul  Dic  
025) ISSN: 2737-6273  
2
Rinomodelación con ácido hialurónico: seguridad vascular, ultrasonido Doppler y manejo interdisciplinario  
Dermato-ORL.  
RINOMODELACIÓN CON ÁCIDO HIALURÓNICO: SEGURIDAD VASCULAR,  
ULTRASONIDO DOPPLER Y MANEJO INTERDISCIPLINARIO DERMATO-  
ORL  
HYALURONIC ACID NASAL RESHAPING: VASCULAR SAFETY, DOPPLER  
ULTRASOUND GUIDANCE, AND DERM-ENT INTERDISCIPLINARY  
MANAGEMENT  
1
2
Abello-Duque Juan Diego ; Estrada-Escobar Adriana Sofia ; Blanco-Benavides Angie  
3
4
5
Lorena ; Arias-Arias Mónica Lizeth ; Yepes-Rodríguez Angie Selene ; Cantillo-Lobo  
Maleine Esther ; Restrepo-Bautista Juan José ; Ramos-Diaz Daniela Fernanda  
6
7
8
1
2
3
4
5
6
7
8
Resumen  
La rinomodelación no quirúrgica con rellenos de ácido hialurónico (AH) se ha posicionado como  
una alternativa mínimamente invasiva a la rinoplastia, aunque conlleva riesgos vasculares poco  
frecuentes pero potencialmente graves. Esta revisión explora la evidencia científica de los últimos  
5
años sobre el uso de ultrasonido Doppler para guiar estas inyecciones en la nariz. Se describen  
las principales arterias nasales y su variabilidad anatómica, destacando zonas de peligro donde  
la oclusión vascular puede provocar necrosis cutánea o incluso ceguera (1,2). Se comparan las  
técnicas de inyección convencional “a ciegas” versus la técnica ecoguiada, analizando planos de  
aplicación (suprapericóndrico vs subdérmico), ritmo de inyección lento con microdepósitos,  
elección de cánula roma o aguja fina, aspiración preventiva y volúmenes reducidos por punto  
(
3,4). Asimismo, se detalla el uso clínico del ultrasonido Doppler en rinomodelación: modalidades  
(
ecografía de alta frecuencia con Doppler color), parámetros recomendados (≥12 MHz) y ventajas  
como mapeo vascular preciso en tiempo real y detección de rellenos previos, frente a una curva  
de aprendizaje significativa (5,6). La evidencia preliminar sugiere que la guía ecográfica podría  
reducir complicaciones vasculares (no se reportaron oclusiones en series recientes con mapeo  
Doppler) (6), mejorando el perfil de seguridad en comparación con la técnica convencional, sin  
comprometer la satisfacción estética medida por escalas globales (GAIS) en pacientes  
adecuadamente seleccionados. Se discuten algoritmos de salvataje ante complicaciones  
Información del manuscrito:  
Fecha de recepción: 08 de julio de 2025.  
Fecha de aceptación: 22 de septiembre de 2025.  
Fecha de publicación: 10 de octubre de 2025.  
711  
Abello-Duque et al. (2025)  
isquémicas u oculares, enfatizando la administración temprana de hialuronidasa a altas dosis  
bajo guía ecográfica, vasodilatadores tópicos (nitroglicerina) y atención oftalmológica urgente en  
embolias retinianas (7,15). Finalmente, se proponen estrategias de manejo interdisciplinario  
Dermato-ORL, incluyendo protocolos compartidos, listas de verificación pre-procedimiento y  
rutas de referencia para optimizar la seguridad y resultados cosméticos. Los hallazgos resaltan  
la importancia del conocimiento anatómico, el entrenamiento en ultrasonido y la colaboración  
multidisciplinaria para minimizar riesgos en rinomodelación.  
Palabras claves: Ácido hialurónico; Rinoplastia; Ultrasonografía Doppler; Procedimiento  
cosmético.  
Abstract  
Nonsurgical rhinoplasty with hyaluronic acid fillers has emerged as a minimally invasive  
alternative to surgery, although it carries infrequent but potentially severe vascular risks. This  
critical narrative review examines the scientific evidence from the last 5 years on the use of  
Doppler ultrasound guidance for nasal filler injections. We describe the key nasal arteries and  
their anatomical variability, highlighting danger zones where vascular occlusion may cause skin  
necrosis or even blindness (1,2). Injection techniques are compared between the conventional  
blind” approach and ultrasound-guided technique, analyzing injection planes (supraperichondrial  
vs subdermal), slow microbolus deposition, choice of blunt cannula vs sharp needle, aspiration,  
and minimal per-site volumes (3,4). We also detail the clinical application of Doppler ultrasound  
in rhinomodeling: modalities (high-frequency ultrasound with color Doppler), recommended  
settings (≥12 MHz) and advantages such as precise real-time vascular mapping and detection of  
existing filler, countered by a significant learning curve (5,6). Preliminary evidence suggests that  
ultrasound guidance may reduce vascular complications (no occlusions were reported in recent  
case series with Doppler mapping) (6), potentially improving safety compared to the conventional  
technique, without compromising aesthetic satisfaction as measured by global scales (GAIS) in  
appropriately selected patients. We discuss rescue algorithms for ischemic or ocular  
complications, emphasizing early administration of high-dose hyaluronidase under ultrasound  
guidance, topical vasodilators (nitroglycerin), and urgent ophthalmologic care for retinal emboli  
(
7,15). Finally, we propose interdisciplinary DermatologyENT management strategies, including  
shared protocols, pre-procedure checklists, and referral pathways to optimize safety and cosmetic  
outcomes. The findings underscore the importance of anatomical knowledge, ultrasound training,  
and multi-specialty collaboration to minimize risks in rhinomodeling.  
Keywords: Hyaluronic Acid; Rhinoplasty; Ultrasonography, Doppler; Cosmetic Techniques.  
menor tiempo de recuperación. No  
1. Introducción  
obstante, la vascularización nasal es  
compleja y la inyección de rellenos  
conlleva un riesgo bajo pero real de  
complicaciones vasculares severas.  
La rinomodelación con ácido  
hialurónico (AH) también  
denominada rinoplastia líquidase  
ha popularizado como procedimiento  
estético ambulatorio para corregir  
deformidades nasales menores sin  
recurrir a cirugía. Su atractivo radica  
Estudios  
anatómicos  
han  
demostrado que la nariz es una de  
las regiones faciales de mayor riesgo  
para oclusión arterial por rellenos,  
dado que las arterias nasales  
pueden embolizar retrógradamente  
en  
resultados  
inmediatos,  
reversibilidad (con hialuronidasa) y  
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025) ISSN: 2737-6273  
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Rinomodelación con ácido hialurónico: seguridad vascular, ultrasonido Doppler y manejo interdisciplinario  
Dermato-ORL.  
hacia la arteria oftálmica causando  
isquemia retiniana irreversible (17).  
La incidencia de necrosis cutánea  
nasal tras rellenos se ha estimado en  
anatomía vascular nasal de riesgo,  
(2) las técnicas de inyección  
convencional vs. ecoguiada, (3) las  
aplicaciones clínicas del ultrasonido  
Doppler en rinomodelación, (4) la  
comparación de seguridad y eficacia  
estética entre la técnica tradicional y  
la guiada, (5) los algoritmos de  
<
1%, y los casos de ceguera son  
extremadamente raros pero  
catastróficos (13). Debido a estas  
posibles complicaciones, ha cobrado  
interés el uso de la ultrasonografía  
con Doppler como herramienta  
adyuvante para mejorar la seguridad  
de los rellenos faciales (1,20). El  
ultrasonido de alta frecuencia  
permite visualizar en tiempo real las  
manejo complicaciones  
vasculares/oculares,  
estrategias de  
de  
y
(6) las  
manejo  
interdisciplinario entre dermatología  
y otorrinolaringología. Se busca  
ofrecer una perspectiva crítica sobre  
la utilidad real del ultrasonido  
Doppler en la práctica de la  
rinomodelación estética, basada en  
la literatura científica disponible.  
estructuras  
anatómicas  
distinguiendo los  
superficiales,  
planos de tejido e identificando  
vasos sanguíneos antes o durante la  
inyección. En especial, el Doppler  
permite diferenciar vasos por su flujo  
y comprensibilidad (arterias versus  
2. Metodología  
venas)  
(1).  
Diversos  
autores  
Se  
realizó una  
búsqueda  
postulan  
que  
mapear  
la  
bibliográfica exhaustiva de literatura  
científica publicada en los últimos 5  
años (20192024) en bases de datos  
vascularización  
nasal  
con  
ultrasonido previo a la infiltración de  
AH podría reducir eventos  
isquémicos (3,5). Sin embargo, la  
indexadas,  
incluyendo  
Scopus,  
PubMed/MEDLINE,  
Embase, SciELO  
técnica  
ecoguiada  
requiere  
y
Cochrane  
términos  
entrenamiento  
y
equipamiento  
Library.  
Se  
usaron  
especializado, lo que plantea dudas  
sobre su adopción amplia y curva de  
aprendizaje. Esta revisión sintetiza la  
evidencia reciente sobre: (1) la  
MeSH/DeCS en inglés y español  
combinados con operadores  
booleanos, tales como: “hyaluronic  
acid AND nose AND ultrasound”,  
713  
Abello-Duque et al. (2025)  
rhinoplasty, liquid OR nonsurgical  
nivel I-II), sesgos potenciales y  
relevancia clínica. La síntesis se  
organiza en secciones temáticas  
correspondientes a los objetivos  
AND Doppler”, “dermal filler  
complications AND nose AND  
ultrasound”, “vascular occlusion  
AND filler AND management”. Los  
criterios de inclusión fueron estudios  
originales, revisiones sistemáticas o  
narrativas, guías o consensos, y  
series de casos relevantes al tema,  
en inglés o español, con resumen  
planteados.  
No  
se  
realizó  
metanálisis dada la heterogeneidad  
de los estudios. Esta revisión sigue  
lineamientos  
PRISMA  
para  
revisiones narrativas en la medida  
aplicable, con énfasis en la  
gradación de la calidad de evidencia  
y la identificación de brechas de  
conocimiento.  
disponible.  
Se  
priorizaron  
publicaciones de alto nivel de  
evidencia y factor de impacto,  
especialmente en revistas indexadas  
1. Anatomía vascular nasal de  
(p. ej., Aesthetic Surgery Journal,  
riesgo: arterias principales,  
Plastic and Reconstructive Surgery,  
JAMA Facial Plastic Surgery,  
Dermatologic Surgery, Journal of  
variaciones y zonas de peligro  
La irrigación arterial de la nariz  
proviene tanto de la arteria carótida  
externa (rama facial) como de la  
carótida interna (rama oftálmica),  
creando un entramado vascular con  
anastomosis relevantes. Las arterias  
principales involucradas en la  
rinomodelación incluyen:  
Cosmetic  
Dermatology).  
Se  
excluyeron reportes anecdóticos no  
respaldados y artículos previos a  
2
018 salvo clásicos relevantes para  
contexto anatómico. La selección  
final incluyó ~16 artículos clave, de  
los cuales se extrajeron datos sobre  
la  
vascularización  
nasal,  
Arteria dorsal nasal: rama  
descripciones técnicas, resultados  
de seguridad, satisfacción del  
terminal de la arteria oftálmica (a  
través  
de  
la  
arteria  
paciente  
y
manejo  
de  
supratroclear), emerge en el  
ángulo interno del ojo y corre por  
el dorso nasal. Es de especial  
complicaciones. Cada referencia fue  
evaluada críticamente considerando  
el tamaño muestral, diseño (p. ej.,  
series retrospectivas nivel de  
evidencia IV, revisiones sistemáticas  
importancia su  
ya  
que  
embolización retrógrada puede  
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025) ISSN: 2737-6273  
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Rinomodelación con ácido hialurónico: seguridad vascular, ultrasonido Doppler y manejo interdisciplinario  
Dermato-ORL.  
propagarse hacia la arteria  
central de la retina (10). Suele  
discurrir superficialmente en el  
dorso nasal en la mayoría de  
individuos (aprox. 80% de los  
casos) (4), situándose en el  
plano subdérmico sobre el  
cartílago o hueso nasal. Sin  
embargo, en ~20% de personas  
esta arteria puede tener un  
trayecto más profundo o atípico,  
lo que implica que no existe un  
plano “completamente seguro”  
universal sin visualizar el vaso  
al acercarse al canto interno  
(donde continúa como  
supratroclear). La inyección  
cerca del surco nasolabial  
superior con relleno puede  
lesionar la angular y enviar  
émbolos hacia la retina vía  
dorsal nasalangular, por lo que  
se considera zona de riesgo  
moderado.  
Arteria columelar (rama de la  
labial superior): irriga el septo  
columelar y piel adyacente. Es  
rama de la arteria facial (labial  
superior) que asciende por la  
columela. Aunque de calibre  
pequeño, su oclusión produce  
isquemia en la punta y columela.  
Suele correr en la línea media  
columelar subdérmica junto con  
la vena del mismo nombre.  
Existe variabilidad: en algunos  
individuos la irrigación de la  
punta es principalmente por la  
dorsal nasal, en otros por ramas  
columelares de la labial superior.  
Esta variabilidad hace que tanto  
la punta como la columela sean  
“zonas de peligro” clásicas en  
rinomodelación.  
(4).  
Arterias laterales nasales (alar  
y angular): la arteria angular es  
la rama terminal de la arteria  
facial que asciende por el surco  
nasogeniano hasta la base  
nasal, donde emite ramas al ala  
(alar lateral) y al dorso lateral.  
Hay variabilidad en su calibre y  
recorrido; suele anastomosarse  
con la dorsal nasal en la punta.  
Las ramas alares irrigan la fosa  
nasal lateral y columela, y su  
oclusión puede causar necrosis  
de la punta o ala nasal.  
Anatómicamente,  
la  
arteria  
angular transcurre lateral al  
dorso y se vuelve más superficial  
Arterias septales anteriores:  
ramas de la arteria etmoidal  
715  
Abello-Duque et al. (2025)  
anterior (de la oftálmica) que  
descienden por el tabique. Son  
posición de los vasos nasales en 60  
pacientes, encontrando que las  
menos  
involucradas  
en  
arterias  
nasales  
(dorsal/alar)  
complicaciones de rellenos,  
aunque teóricamente un bolo  
mal colocado en el septo podría  
afectarlas.  
discurrían en el plano subdérmico  
superficial en 91,7% de casos en la  
radix, 80% en el dorso medio, y  
98,3% en la punta (4). Estos  
hallazgos son congruentes con los  
de Moon (2021), quien también  
destacó la predominancia de vasos  
superficiales en el dorso nasal medio  
En conjunto, las zonas de peligro  
vascular en la nariz se concentran  
en: glabela y radix (raíz nasal) por  
las  
arterias  
que  
mediante  
Doppler  
(11).  
Esto  
supratroclear/supraorbitaria  
confirma que habitualmente los  
vasos nasales están muy próximos a  
la piel (03 mm de profundidad). No  
obstante, también hallaron que en  
conectan con la oftálmica, dorso  
nasal medio por la arteria dorsal  
nasal y su anastomosis con la  
angular, y punta nasal/columela –  
por la arteria dorsal nasal (que a  
veces corre profunda) y ramas  
columelares(9). La glabela, aunque  
~
20% del dorso  
y
~8% de  
patrones  
radix/punta había  
diferentes (vaso más profundo o  
ausencia de cierto plano tisular), lo  
que explica por qué estrategias  
empíricas de “inyectar profundo en la  
línea media” no garantizan evitar  
vasos en todos los individuos. Por  
ejemplo, Shekarriz et al. (2024)  
estudiaron 21 pacientes iraníes con  
un ecógrafo Doppler portátil de  
extranasal,  
se  
asocia  
a
rinomodelación del caballete: es bien  
conocido que inyecciones en glabela  
tienen alto riesgo de ceguera por las  
ramas supratrocleares (9). De  
hecho, junto con la nariz, la región  
glabelar/frontal medial encabeza los  
reportes de complicaciones severas  
14 MHz, enfocándose en vasos en la  
(
ceguera, infartos cerebrales) por  
línea media de la radix y la punta  
nasal. Observaron un vaso mediano  
superficial en 38% de las radix, pero  
en la punta el 86% de los pacientes  
presentaba al menos un vaso en la  
línea media y la mitad de esos vasos  
rellenos faciales (9).  
Estudios recientes con ultrasonido  
han refinado esta comprensión  
anatómica. Alfertshofer et al. (2022)  
examinaron con ecografía la  
716  
Revista Científica Arbitrada en Investigaciones de la Salud ‘‘GESTAR”. Vol. 8, Núm. 16 (Ed. Jul  Dic  
025) ISSN: 2737-6273  
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Rinomodelación con ácido hialurónico: seguridad vascular, ultrasonido Doppler y manejo interdisciplinario  
Dermato-ORL.  
eran profundos (sobre el cartílago)  
3). En su población, la técnica  
la técnica de inyección más segura  
para cada paciente (12).  
(
convencional de inyección profunda  
en la punta hubiera atravesado un  
vaso en ~43% de los casos,  
poniendo en duda la supuesta  
seguridad universal de dicho plano.  
Concluyen que la punta nasal es  
especialmente propensa a eventos  
vasculares con la técnica ciega  
común, y que la planificación  
2
.
Técnicas  
de  
inyección:  
convencional vs guiada por  
Doppler  
(planos,  
ritmo,  
instrumento,  
volúmenes)  
aspiración,  
Técnica  
convencional  
(“a  
ciegas”): Es la forma tradicional en  
que se realizan la mayoría de  
rinomodelaciones. Se basa en  
referencias anatómicas palpatorias y  
la experiencia del médico para evitar  
vasos, sin asistencia tecnológica en  
tiempo real. Los puntos de inyección  
habituales son la región de la radix  
individualizada  
con  
ultrasonido  
podría mejorar la seguridad (3).  
En suma, la anatomía vascular nasal  
presenta importantes variaciones.  
Las arterias dorsal nasal y ramas  
faciales  
(angular/alares)  
deben  
(para elevar el inicio del dorso), el  
considerarse en todo procedimiento  
de rinomodelación. Las zonas de  
peligro incluyen la glabela, el dorso  
nasal (especialmente en la unión  
dorso nasal medio (para rellenar  
depresiones o rectificar un caballete)  
y la punta/columela (para proyectar o  
levantar  
recomendaciones técnicas clásicas  
incluyen utilizar pequeños  
volúmenes por depósito (≈0,05–  
,1 mL) infiltrar en planos  
profundos en la línea media para  
intentar alejarse de vasos  
la  
punta).  
Las  
osteocartilaginosa)  
punta/columela,  
y
la  
donde  
vasos  
terminales y escasas colaterales  
hacen que una oclusión cause  
0
e
isquemia  
palidez, livedo) y potencialmente  
severa. Un sólido conocimiento  
anatómico, complementado  
rápidamente  
visible  
(
superficiales laterales (2). Se suele  
emplear aguja fina (27G30G) corta  
para mayor precisión en la nariz,  
aunque algunos prefieren cánulas  
idealmente con evaluación Doppler  
in situ, es fundamental para planificar  
romas  
de  
calibre  
25G27G  
717  
Abello-Duque et al. (2025)  
insertadas desde el surco alar lateral  
para abordar el dorso con menor  
riesgo de penetrar un vaso (la punta  
roma tiende a desplazar las arterias  
en lugar de perforarlas) (2). No  
obstante, manejar una cánula en la  
nariz puede ser difícil por lo limitado  
del espacio y la firmeza de los  
tejidos; por ello muchos inyectores  
expertos siguen prefiriendo la aguja  
para mayor control, pues permite  
microinyecciones muy superficiales  
sin visualizarla, se insiste en inyectar  
extremadamente lento y en alícuotas  
pequeñas,  
continuamente  
cutánea.  
observando  
coloración  
la  
El ritmo de inyección recomendado  
es lento y con baja presión. Esto  
implica  
aplicar  
microdepósitos  
en lugar de  
(micro-bolus)  
inyecciones continuas rápidas. Al  
inyectar muy lentamente se reduce  
el riesgo de disección forzosa de un  
vaso (embolización) y se da tiempo a  
detectar signos de alarma (dolor  
intenso, cambio de color) antes de  
introducir más volumen. Algunos  
autores sugieren la regla de  
“inyección retrógrada lenta”: avanzar  
la aguja al plano deseado, aspirar, y  
luego inyectar mientras se retira muy  
despacio la aguja, depositando hilos  
de ~0,05 mL en cada retirada (2).  
Aspirar antes de inyectar es una  
si  
se  
requiere  
camuflar  
irregularidades.  
El plano de inyección en técnica  
convencional varía según la zona.  
En radix y dorso óseo se recomienda  
supraperióstico (encima del hueso)  
para minimizar riesgo, ya que en el  
dorso medio los vasos suelen estar  
más superficiales que el periostio (2).  
En la punta, tradicionalmente se  
inyecta sobre o bajo el cartílago de la  
punta (domus) para lograr elevación;  
algunos prefieren subdérmico muy  
superficial para definir la columela.  
Cada variante tiene pros y contras:  
subpericóndrico puede comprimir la  
arteria dorsal si esta va por encima  
práctica  
aunque  
común  
su  
recomendada,  
efectividad es  
controversial. Consiste en traccionar  
el émbolo de la jeringa 35 segundos  
antes de cada bolo; la ausencia de  
retorno sanguíneo se interpreta  
como indicativo (no garantía) de no  
estar intravascular. Dada la pequeña  
luz de las agujas finas y la posible  
compresión de la punta nasal, la  
del  
cartílago,  
mientras  
que  
subdérmico conlleva riesgo si la  
arteria va superficial. Dado que la  
distribución vascular es impredecible  
718  
Revista Científica Arbitrada en Investigaciones de la Salud ‘‘GESTAR”. Vol. 8, Núm. 16 (Ed. Jul  Dic  
025) ISSN: 2737-6273  
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Rinomodelación con ácido hialurónico: seguridad vascular, ultrasonido Doppler y manejo interdisciplinario  
Dermato-ORL.  
aspiración  
puede  
dar  
falsos  
ubicar vasos y el plano de la  
aguja/cánula. Existen dos enfoques  
principales descritos:  
negativos; aun así, muchos expertos  
la realizan sistemáticamente por  
precaución, sobre todo en áreas de  
alto riesgo.  
“Escanear antes de inyectar”  
pre-scan): Consiste en realizar  
(
En cuanto a volúmenes totales, la  
una ecografía de la nariz  
inmediatamente antes de la  
inyección, para mapear la  
rinomodelación  
generalmente  
requiere entre 0,5 y 1,5 mL de AH en  
total, dependiendo de la corrección  
deseada. Se aconseja no inyectar  
grandes volúmenes en un solo  
punto; por ejemplo, para elevar el  
dorso se prefiere colocar 23  
microdepósitos a lo largo del perfil en  
lugar de 0,5 mL en un único sitio.  
Rivkin (2021) reportó en una serie de  
posición  
de  
las  
arterias  
relevantes. El operador marca  
en la piel, con un lápiz  
dermográfico, la trayectoria de  
los vasos detectados (p. ej., la  
dorsal nasal y alguna rama  
lateral) (2). Luego procede a  
inyectar  
con  
técnica  
~
2.488 rinomodelaciones que la  
convencional evitando las áreas  
marcadas. Esto aporta una capa  
de seguridad extra sin modificar  
drásticamente la dinámica de la  
inyección, y es más sencillo pues  
no requiere manipular la sonda y  
la jeringa simultáneamente. Es  
útil en zonas de alta variabilidad  
anatómica; v.gr., la punta nasal:  
si el Doppler revela una arteria  
profunda justo en línea media, el  
médico puede decidir inyectar  
ligeramente lateral a la línea  
media o en un plano más  
superficial, mitigando el riesgo.  
Lee et al. (2023) recomiendan  
mayoría de eventos adversos  
menores (eritema, edema) se  
resolvieron espontáneamente, y solo  
~
0,12% presentó indicios de  
necrosis cutánea transitoria,  
atribuidos en parte a inyecciones  
excesivas en un solo sitio en esos  
casos (13). Por ello, la regla “menos  
es más” prevalece: es preferible  
revaluar a las 2 semanas y retocar  
con más filler si hace falta, en vez de  
sobrecorregir de entrada.  
Técnica ecoguiada: Incorpora la  
visualización por ultrasonido Doppler  
antes o durante la infiltración para  
719  
Abello-Duque et al. (2025)  
mapear con Doppler todas las  
áreas consideradas de alto  
riesgo glabella, frente, sienes,  
pliegue nasolabial y narizantes  
de inyectar, ya que en su  
experiencia se pueden detectar  
prácticamente todas las arterias  
faciales relevantes con un  
Doppler de 817 MHz (1).  
inyección intravascular directa.  
Sin embargo, es técnicamente  
demandante: se requieren al  
menos dos pares de manos  
(algunos médicos apoyan la  
sonda con un soporte o piden  
ayuda a un asistente), excelente  
coordinación y  
experiencia en interpretación de  
imágenes sonográficas.  
ojo-mano,  
“Escanear  
mientras  
se  
Además, deben mantenerse  
medidas estériles (usar funda  
estéril para la sonda y gel estéril)  
para no introducir infecciones  
durante el procedimiento (2).  
inyecta” (guía en tiempo real):  
Implica que un asistente u  
operador  
sostenga  
el  
transductor de ultrasonido sobre  
la nariz del paciente durante la  
inyección, de modo que se  
visualice en pantalla la aguja o  
cánula avanzando en tiempo real  
Entre ambos métodos, el pre-scan  
es más común en la práctica actual  
por su factibilidad. El escaneo en  
tiempo real se reserva para  
hacia  
el  
plano  
deseado,  
asegurando que no toque un  
vaso (2). Para lograr esto, suele  
emplearse la técnica in-plane, en  
la cual la aguja avanza paralela  
al plano de corte ultrasónico,  
inyectores  
con  
entrenamiento  
avanzado o casos muy complejos  
(p. ej., rellenos cercanos a arterias  
de gran calibre donde incluso un  
desvío milimétrico cuenta).  
haciendo  
visible  
todo  
su  
En la técnica guiada, la elección de  
aguja vs cánula sigue criterios  
similares a la convencional, pero con  
matices: algunos expertos optan por  
cánula roma siempre que sea  
posible cuando usan ultrasonido,  
pues argumentan que si ya  
identificaron un vaso con Doppler,  
una cánula disminuye aún más la  
trayecto. Si la punta de la aguja  
se acerca demasiado a un vaso  
(
que aparecerá como estructura  
tubular con flujo Doppler), el  
operador puede retirarla  
redirigirla antes de inyectar. Esta  
modalidad brinda máxima  
seguridad teórica al evitar la  
o
720  
Revista Científica Arbitrada en Investigaciones de la Salud ‘‘GESTAR”. Vol. 8, Núm. 16 (Ed. Jul  Dic  
025) ISSN: 2737-6273  
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Rinomodelación con ácido hialurónico: seguridad vascular, ultrasonido Doppler y manejo interdisciplinario  
Dermato-ORL.  
probabilidad de lesión accidental de  
ese vaso al inyectar. Por otro lado,  
con ultrasonido es factible usar  
agujas de forma más confiada en  
zonas delicadas, ya que se puede  
verificar su trayecto exacto. En la  
literatura se encuentran ambas  
preferencias. Kadouch et al. (2022)  
describen técnica ecoguiada en  
región temporal con cánula 22G para  
depositar el relleno en el plano  
interfascial seguro, visualizando la  
punta de la cánula en todo momento  
Aspiración con técnica guiada:  
continúa siendo recomendable.  
Aunque el ultrasonido brinda  
información visual, aún existe la  
posibilidad de puncionar un vaso no  
visto (p. ej., calibre muy fino o fuera  
del plano de imagen). Por ello,  
muchos operadores ecoguiados  
combinan ambas medidas de  
seguridad:  
localizan  
vasos  
principales con Doppler y realizan  
aspiración lenta en cada punto antes  
de inyectar. Cabe señalar que, en  
caso de aspirado positivo (sangre)  
bajo visión US, se confirmaría  
(
técnica in-plane). En nariz, algunos  
grupos reportan el uso de cánula  
5G introducida desde la base del  
2
instantáneamente  
la  
ubicación  
ala, visualizada en corte longitudinal  
con ultrasonido mientras avanza por  
el dorso nasal. Alternativamente, Lee  
et al. (2021) inyectaron el surco  
nasolabial con aguja 30G guiada por  
Doppler, confirmando ausencia de  
vasos en el trayecto elegido (en un  
paciente). En suma, la guía  
ecográfica permite flexibilidad en el  
instrumento, adaptándose a lo que  
revele el escaneo (por ejemplo, si se  
ve una arteria superficial, se podría  
decidir usar una cánula en un plano  
más profundo para rodearla, o si se  
identifica un espacio avascular  
superficial quizá sea preferible la  
aguja allí).  
intravascular, permitiendo retirar la  
aguja antes de inyectar. Esto brinda  
una doble capa de protección.  
Respecto a los volúmenes en técnica  
ecoguiada, típicamente no varían  
sustancialmente de la técnica  
convencional se mantiene la  
filosofía de dosis bajas por punto.  
No obstante, algunos autores  
argumentan que con la confianza de  
ver los vasos, podrían administrarse  
volúmenes levemente mayores de  
forma segura en zonas alejadas de  
los mismos. En la práctica, lo  
prudente sigue siendo usar el  
mínimo volumen necesario para  
721  
Abello-Duque et al. (2025)  
lograr el efecto, ya que volúmenes  
grandes no solo aumentan el riesgo  
vascular (por efecto de presión) sino  
también el riesgo de compresión e  
isquemia del tejido circundante  
parámetros, ventajas y curva de  
aprendizaje  
El empleo de la ecografía Doppler en  
la práctica estética facial es  
relativamente reciente, impulsado  
por avances en ultrasonido de alta  
frecuencia y dispositivos portátiles.  
Para rinomodelación, se utilizan  
(síndrome compartimental nasal).  
Jung et al. (2025), en sus  
recomendaciones para rellenos  
frontales con guía ultrasónica,  
sugieren volúmenes de 25 mL en  
frente distribuidos con cánula y  
técnica de abanico, pero para la  
nariz generalmente se utilizan ≤1 mL  
en total, dado el espacio limitado (5).  
Con o sin ecografía, la moderación  
es clave en nariz.  
principalmente  
lineales de  
transductores  
resolución  
alta  
(
frecuencias típicamente entre 12 y  
8 MHz), que permiten visualizar  
estructuras superficiales con detalle  
milimétrico. Por ejemplo, un  
transductor de 15 MHz suele  
penetrar ~1,5 cm con buena  
1
En síntesis, la técnica convencional  
resolución; la nariz, al tener poca  
profundidad de partes blandas, es  
ideal para ecografía de alta  
frecuencia. Algunos autores han  
empleado sondas tipo “hockey stick”  
(pequeñas, ~5 cm de longitud) de 8–  
18 MHz para maniobrar en áreas  
estrechas como el dorso nasal. La  
modalidad Doppler color o power  
Doppler es indispensable para  
diferenciar vasos: el Doppler color  
muestra flujo (arterial en rojo/azul  
según dirección), mientras que el  
power Doppler es más sensible para  
flujos lentos (capilares o venosos).  
En estructuras muy pequeñas, a  
veces el color Doppler puede no  
se basa en landmarks anatómicos y  
prudencia  
(inyección  
lenta,  
aspiración, poca cantidad), mientras  
que la técnica guiada por Doppler  
añade la posibilidad de personalizar  
el plano y trayecto de la aguja según  
la anatomía vascular real del  
paciente. Esta última requiere más  
tiempo  
y
habilidad,  
pero  
potencialmente ofrece un margen de  
seguridad superior al anticipar y  
evitar vasos en vez de depender solo  
de suposiciones anatómicas (6).  
3
.
Aplicación  
clínica  
del  
en  
ultrasonido  
Doppler  
rinodefinición:  
modalidades,  
722  
Revista Científica Arbitrada en Investigaciones de la Salud ‘‘GESTAR”. Vol. 8, Núm. 16 (Ed. Jul  Dic  
025) ISSN: 2737-6273  
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Rinomodelación con ácido hialurónico: seguridad vascular, ultrasonido Doppler y manejo interdisciplinario  
Dermato-ORL.  
detectar flujo; en esos casos se  
recurre a comprimir suavemente con  
la sonda: una vena se colapsa con la  
presión mientras que una arteria  
sigue patente (y puede mostrar pulso  
al aliviar la presión). Esta maniobra  
descrita por Won Lee ayuda a  
distinguir arteria vs vena en la nariz,  
pues por tamaño ambas podrían  
verse similares en modo B (1).  
técnica tradicional asumiría  
ausentes. Identificados los  
vasos, se marcan en la piel.  
Todo este proceso puede durar  
apenas  
25 minutos  
con  
entrenamiento, según Teixeira  
(2025), quien implementó un  
vascular  
mapping  
rápido  
(<3 min) pre-inyección en más  
de 500 pacientes (6). Es  
importante calibrar la ganancia  
del Doppler para flujos bajos y  
revisar bilateralmente, ya que  
vasos pequeños pueden requerir  
ajustes finos.  
Modalidades de uso clínico:  
Mapeo  
pre-inyección:  
se  
realiza con el paciente en  
camilla, en decúbito supino o  
semi-sentado. Tras desinfectar  
la piel, se coloca gel conductor (o  
se usa una cubierta estéril con  
gel estéril) y se explora la nariz  
Guía en tiempo real durante la  
inyección: como se describió,  
implica  
tener  
la  
imagen  
la  
ecográfica simultánea  
a
en  
varios  
planos:  
corte  
inserción del instrumento. Esto  
puede ser más útil en áreas con  
varios planos de riesgo o cuando  
se intenta colocar el relleno en  
un plano específico: v.gr., guiar  
la cánula justo entre la fascia  
superficial y profunda (plano  
longitudinal medio (sagital) para  
ver la arteria dorsal nasal desde  
la radix hasta la punta, y cortes  
transversales  
(axiales)  
a
distintos niveles: radix, dorso  
medio, punta. Esto permite  
localizar las arterias principales.  
Bravo et al. (2024) sugirieron un  
interfascial)  
temporal,  
en región  
la  
o
en el surco  
protocolo  
de  
evaluación  
nasoyugal. En la nariz, podría  
guiarse la aguja para asegurar  
que se sitúe suprapericóndrica  
ultrasónica nasal de rutina antes  
de rellenos, encontrando que  
frecuentemente se identifican  
vasos en la línea media que la  
exactamente  
y
no  
más  
723  
Abello-Duque et al. (2025)  
superficial. No obstante, la nariz  
pequeña dificulta acomodar la  
de estos, una máquina de  
ultrasonido convencional con  
sonda  
simultáneamente, por lo cual  
muchos reservan esta  
y
la  
mano  
transductor lineal de alta frecuencia  
puede ser suficiente.  
Ventajas clínicas documentadas:  
La principal es la mejora en  
seguridad al evitar inyecciones  
intravasculares inadvertidas. Lee  
modalidad solo para casos de  
necesidad (ej. al gestionar una  
complicación,  
para  
guiar  
hialuronidasa, como veremos  
más adelante).  
(
2023) resume que las áreas de  
relleno más peligrosas (glabela,  
frente, sienes, nariz, surco  
Parámetros  
y
ajustes  
ultrasonográficos: Se recomiendan  
frecuencias ≥12 MHz para visualizar  
vasos ≤1 mm (5). El Doppler color  
debe ajustarse con un filtro de baja  
velocidad y escala adecuada (p. ej.,  
escala de velocidad máxima ~5–  
nasolabial) deberían mapearse con  
Doppler antes de inyectar para  
reducir riesgo (1). En su experiencia  
y la de otros, esto permite modificar  
la técnica según el paciente: si se ve  
una arteria justo en el camino  
planeado, se redirige la aguja unos  
milímetros a un lado o se elige otro  
plano (2). En estudios de casos,  
Teixeira (2025) en su serie  
retrospectiva de 503 pacientes  
(1.109 cc de AH facial en total)  
utilizando mapeo vascular Doppler,  
no reportó ni un solo caso de  
10 cm/s) para captar flujo arterial  
lento en arteriolas. El power Doppler  
es muy útil en la punta nasal donde  
el flujo puede ser débil. Siempre se  
debe mantener la esterilidad si se  
planea inyectar tras usar la sonda:  
esto se logra cubriendo el  
transductor con una envoltura estéril  
(p. ej., film transparente estéril tipo  
complicación  
vascular  
mayor  
Opsite®) tras aplicar gel acuoso  
estéril. El tamaño de la sonda  
idealmente debe ser pequeño;  
(oclusión) (6). Aunque faltó un grupo  
control en ese estudio, es indicativo  
de que la técnica puede ser factible y  
muy segura. En su serie, identificó  
arterias calibrosas (>0,8 mm) en el  
34,7% de glabelas evaluadas, 13,2%  
de surcos nasolabiales y 2,9% de  
existen  
transductores  
lineales  
portátiles que se conectan a tabletas  
o smartphones, facilitando su uso en  
consultorio. En caso de no disponer  
724  
Revista Científica Arbitrada en Investigaciones de la Salud ‘‘GESTAR”. Vol. 8, Núm. 16 (Ed. Jul  Dic  
025) ISSN: 2737-6273  
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Rinomodelación con ácido hialurónico: seguridad vascular, ultrasonido Doppler y manejo interdisciplinario  
Dermato-ORL.  
sienes vasos que de otro modo  
habrían pasado desapercibidos(6).  
Los autores concluyen que, salvo en  
la glabela, pocos pacientes tienen  
arterias grandes justo en el sitio de  
deseado (2). Además, en casos de  
rinomodelación secundaria  
(pacientes con rellenos previos), la  
ecografía puede detectar acúmulos  
de filler antiguo o granulomas para  
inyección;  
pero  
con  
detectarlas  
ultrasonido  
así  
evitarlos  
o
disolverlos  
rápidamente  
previamente.  
(
<3 min) permite reducir aún más la  
Un beneficio colateral es la gestión  
de complicaciones: si ocurre una  
oclusión, el ultrasonido puede  
ayudar a localizar el bolo de filler  
intravascular y guiar la inyección de  
hialuronidasa exactamente en esa  
zona (ver sección 5). También  
probabilidad de inyectar dentro de  
ellas (6). En la región nasal, la serie  
de Teixeira incluyó 26 pacientes  
tratados con guía Doppler sin  
eventos isquémicos, a diferencia de  
tasas históricas ~0,10,5% con  
técnica ciega.  
permite  
distinguir  
entre  
un  
Otra ventaja es la precisión en la  
colocación del filler. El ultrasonido  
permite verificar si el producto se  
está depositando en el plano  
correcto e incluso visualizar el  
depósito de gel tras la inyección.  
vasoespasmo transitorio  
y
una  
trombosis real, al observar si hay  
flujo Doppler presente o ausente en  
un vaso tras la inyección. Esto puede  
orientar la conducta (por ejemplo, si  
hay flujo preservado quizás baste  
masaje y vasodilatación tópica,  
mientras que ausencia de flujo  
Esto  
es  
útil  
para  
o
evitar  
sobrecorrecciones  
rellenos  
superficiales que causen efecto  
Tyndall. Sigrist et al. (2024) señalan  
que mediante ecografía se puede  
navegar la aguja/cánula hacia planos  
requiere  
tratamiento  
agresivo  
inmediato).  
Curva  
de  
aprendizaje  
y
limitaciones: A pesar de sus  
subdérmico,  
interfascial  
o
ventajas, la adopción generalizada  
supraperióstico con alta certeza, lo  
cual mejora tanto la seguridad como  
el resultado estético al colocar el  
relleno donde generará el efecto  
del  
ultrasonido  
en  
consultas  
estéticas enfrenta desafíos. La curva  
de aprendizaje para un médico no  
radiólogo puede ser pronunciada.  
725  
Abello-Duque et al. (2025)  
Requiere familiarizarse con la  
apariencia ecográfica de las capas  
de la nariz: epidermis como línea  
hiperecogénica, dermis como banda  
hipoecoica, tejido subcutáneo como  
lobulillos anecoicos con septos  
ecogénicos, cartílago nasal como  
estructura homogénea ecogénica,  
etc. Identificar un vaso de 1 mm en  
medio de esas capas puede ser  
complejo al inicio; se aconseja  
entrenamiento formal o mentoría. De  
hecho, ya existen cursos específicos  
de anatomía ecográfica facial para  
inyectores impartidos por expertos  
en varias partes del mundo,  
cirujanos plásticos adquieren estos  
dispositivos, no solo para rellenos  
sino para otras aplicaciones (p. ej.,  
localizar lesiones subdérmicas, guiar  
bioestimuladores, etc.). Por ende, el  
acceso está mejorando.  
Se debe mencionar la falsa  
seguridad potencial: el ultrasonido  
no  
garantiza  
100%  
evitar  
complicaciones. Puede haber vasos  
no detectados por limitaciones  
técnicas,  
o
un  
movimiento  
inadvertido de la aguja fuera del  
plano visualizado en pantalla.  
Además, la mayoría de evidencias  
provienen  
de  
expertos  
muy  
reflejando  
la  
necesidad  
de  
entrenados; si un usuario inexperto  
interpreta mal la imagen, podría  
inyectar con exceso de confianza.  
Por ello se insiste en que la técnica  
ecoguiada debe complementar, no  
capacitación. Al principio, el tiempo  
añadido puede ser significativo (una  
exploración nasal podría tomar 10–  
15 min en manos novatas). No  
obstante, con experiencia se reduce  
a pocos minutos sin impactar  
mayormente la duración total del  
procedimiento (6).  
reemplazar,  
tradicionales  
las  
de  
medidas  
seguridad  
(
aspiración, inyección lenta, etc.)  
20).  
(
Otro obstáculo es el costo y la  
disponibilidad del equipo. Un  
ecógrafo portátil de alta resolución  
puede costar varios miles de dólares,  
inversión que no todas las clínicas  
pequeñas pueden asumir. Sin  
embargo, la tendencia actual indica  
que cada vez más dermatólogos y  
En resumen, el ultrasonido Doppler  
aplicado a la rinomodelación ofrece  
ventajas claras en la cartografía  
vascular y guía de la inyección, con  
parámetros de alta frecuencia y  
Doppler color/power para visualizar  
arterias nasales. Mejora la seguridad  
y
precisión del procedimiento,  
726  
Revista Científica Arbitrada en Investigaciones de la Salud ‘‘GESTAR”. Vol. 8, Núm. 16 (Ed. Jul  Dic  
025) ISSN: 2737-6273  
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Rinomodelación con ácido hialurónico: seguridad vascular, ultrasonido Doppler y manejo interdisciplinario  
Dermato-ORL.  
aunque  
conlleva  
capacitación  
serie de Rivkin (2021) con 2.488  
rinomodelaciones convencionales  
adicional. La evidencia acumulada  
sugiere que su uso sistemático  
podría reducir drásticamente las  
complicaciones graves (6), y algunos  
autores pronostican que podría  
convertirse en estándar de cuidado a  
medida que más clínicos se  
familiaricen con él (20).  
realizadas en 10 años, no hubo  
ningún caso de complicación visual y  
solo 3 casos (~0,12%) de necrosis  
cutánea nasal transitoria que  
revirtieron  
completamente  
inmediato.  
con  
tratamiento  
Otros  
estudios reportan tasas similares,  
consolidando que la rinomodelación  
4. Comparación entre técnica  
“a ciegas” tiene un riesgo absoluto  
convencional técnica  
y
bajo. No obstante, esos pocos  
eventos adversos, aunque raros,  
pueden ser devastadores si incluyen  
pérdida de visión o necrosis extensa.  
La ceguera por relleno en nariz se  
produce por embolización retrógrada  
hacia la arteria oftálmica y central de  
la retina; una revisión de 98 casos a  
nivel mundial por Beleznay et al.  
ecoguiada: seguridad (eventos  
vasculares, isquemia, ceguera) y  
satisfacción estética (GAIS/SGA)  
Evaluar comparativamente la técnica  
convencional versus la ecoguiada  
presenta retos, dado que no existen  
(hasta la fecha) estudios clínicos  
aleatorizados que enfrenten ambos  
abordajes en grupos paralelos. Sin  
embargo, podemos contrastar la  
información disponible de series  
(2019) mostró que la inyección en el  
dorso nasal/glabela era la causa más  
frecuente de ceguera, acumulando  
>
40% de los casos, seguida por  
clínicas, reportes de casos  
y
rellenos en surco nasolabial (9). Esto  
posiciona a la técnica convencional  
sin guía como vulnerable a sucesos  
catastróficos impredecibles incluso  
en manos capacitadas, dado que las  
variaciones anatómicas pueden  
jugar una mala pasada. En  
contraste, la técnica ecoguiada hasta  
ahora no ha reportado casos de  
revisiones para delinear diferencias  
en resultados de seguridad y eficacia  
estética.  
Seguridad  
Complicaciones  
La técnica  
vasculares:  
convencional, aplicada por manos  
expertas, es segura en la gran  
mayoría de los casos. En la amplia  
727  
Abello-Duque et al. (2025)  
ceguera en la literatura revisada. Es  
importante destacar que el número  
variabilidad significativa (ej. vaso  
profundo en punta en 50% de  
pacientes, que contradice la noción  
tradicional de “plano profundo  
seguro” en todos los individuos). La  
ecoguiada, al personalizar la  
evaluación vascular, reduce la  
de  
procedimientos  
ecoguiados  
documentados es mucho menor que  
los convencionales, pero las series  
iniciales son prometedoras. Por  
ejemplo, Teixeira (2025) con 503  
pacientes guiados no observó  
oclusiones vasculares ni necrosis  
cutánea (6). Asimismo, en otra serie  
de 100 pacientes con rellenos  
faciales guiados (incluyendo región  
nasal) presentada por Rose y col.  
incertidumbre  
anatómica,  
potencialmente disminuyendo la  
tasa de inyecciones accidentales en  
un vaso. Además, puede detectar  
patrones peligrosos como vasos de  
calibre  
grande  
en  
sitios  
(
2021), no hubo complicaciones  
mayores (dato referido en Haykal  
023). Estos hallazgos de “cero  
inesperadosque la técnica ciega  
ignoraría (6). Por ejemplo, en la serie  
de Teixeira, ~35% de glabelas y 13%  
de surcos nasolabiales presentaban  
arterias >0,8 mm justo en el trayecto  
típico de inyección; de no haber  
usado ultrasonido, esos pacientes  
habrían tenido mayor probabilidad  
de oclusión (6).  
2
eventos” sugieren que la ecografía  
podría virtualmente eliminar las  
complicaciones intravasculares al  
permitir evitarlas, aunque con la  
salvedad de un posible sesgo de  
operador (es probable que quienes  
adoptan ultrasonido sean inyectores  
muy meticulosos de por sí).  
Dicho esto, es necesario considerar  
posibles sesgos: muchas de las  
series ecoguiadas provienen de  
operadores pioneros con amplia  
experiencia en fillers, lo que podría  
influir en la baja tasa de  
complicaciones observada (es decir,  
¿es mérito del ultrasonido o de la  
pericia del médico?). Asimismo, los  
Una comparación indirecta puede  
hacerse analizando factores de  
riesgo que la ecoguiada logra  
mitigar: puntos ciegos anatómicos  
vs visualización directa. La técnica  
convencional confía en que el  
conocimiento anatómico promedio  
aplica al paciente en cuestión, pero  
vimos en la sección 1 que existe  
eventos tan  
severos  
son  
infrecuentes en rinomodelación  
728  
Revista Científica Arbitrada en Investigaciones de la Salud ‘‘GESTAR”. Vol. 8, Núm. 16 (Ed. Jul  Dic  
025) ISSN: 2737-6273  
2
Rinomodelación con ácido hialurónico: seguridad vascular, ultrasonido Doppler y manejo interdisciplinario  
Dermato-ORL.  
convencional  
que  
demostrar  
resultado al ubicar mejor el filler,  
pero no hay datos cuantitativos. Un  
estudio retrospectivo de Alam et al.  
(2021) mencionó menor incidencia  
de equimosis en pacientes a quienes  
se les hizo mapeo vascular previo  
(posiblemente porque se evitaron  
puncionar venas), pero esto es  
anecdótico.  
estadísticamente una reducción con  
ultrasonido requeriría miles de  
casos. Aun sin esa prueba numérica,  
el consenso de expertos se está  
inclinando a favor de la ecoguiada.  
Por ejemplo, un panel internacional  
en 2022 (CMAC, Complications in  
Medical Aesthetics Collaborative)  
recomendó el ultrasonido como parte  
de las mejores prácticas de  
seguridad en rellenos faciales de alto  
riesgo, y Jung et al. (2025) concluyen  
que aunque la técnica está “en  
pañales”, la evidencia actual es  
prometedora y podría impulsar  
protocolos estándar que incorporen  
Satisfacción estética y resultados:  
La rinomodelación suele alcanzar  
altas tasas de satisfacción. Diversos  
estudios  
reportan  
>90%  
o
de  
pacientes  
satisfechos  
muy  
satisfechos tras el procedimiento,  
evaluado mediante encuestas o la  
escala GAIS (Global Aesthetic  
Improvement Scale) aplicada por  
médico y paciente. Por ejemplo, una  
revisión sistemática reciente (Al-Taie  
et al., Cureus 2023) halló que en la  
mayoría de series, >8590% de  
pacientes calificaron su resultado  
ultrasonido para prevención  
manejo de eventos adversos (5).  
y
En cuanto a complicaciones no  
vasculares (p. ej., infecciones,  
migración del filler, irregularidades),  
la diferencia entre ambas técnicas es  
mínima. Estas suelen depender más  
de la técnica aséptica, el producto  
usado y factores del paciente. No  
hay indicios de que el ultrasonido  
afecte la incidencia de infecciones  
como  
“mejorado”  
o
“mucho  
mejorado” en GAIS, confirmando la  
efectividad cosmética de esta  
intervención (14). Ahora bien,  
¿añadir ultrasonido modifica la  
satisfacción? En términos de  
resultado nasal per se, es poco  
probable que haya diferencias  
significativas en la corrección  
(que ya es muy baja, ~0,1%). Sobre  
irregularidades estéticas (pequeños  
bultos o asimetrías), la ecoguiada  
podría mejorar ligeramente el  
729  
Abello-Duque et al. (2025)  
estética lograda pues eso depende  
más de la habilidad artística del  
inyector y la adecuación del plan de  
tratamiento. La ecoguiada no hace  
con US) y obtuvieron GAIS similares  
en ambos grupos. Podemos  
extrapolar que el ultrasonido no  
impide obtener un buen resultado  
estético; de hecho, podría evitar  
retoques innecesarios al asegurar  
colocación precisa del filler. Además,  
como mencionamos, permite tratar  
“mágicamente” un mejor perfil, solo  
lo hace con más seguridad. No  
obstante, se puede argumentar que  
la  
seguridad  
influye  
en  
la  
satisfacción: un paciente que sufre  
una complicación obviamente estará  
insatisfecho. Así, indirectamente, la  
ecoguiada al reducir complicaciones  
graves mejora los resultados  
globales. Desde el punto de vista del  
paciente, algunos pueden sentirse  
más tranquilos sabiendo que se  
toma la precaución adicional del  
ultrasonido (lo cual podría reflejarse  
en mejor puntaje de satisfacción por  
confianza). En contraste, otros  
pacientes podrían incomodarse por  
el tiempo extra o la aparatología,  
pero esto es inusual si se les explica  
que es por su seguridad.  
irregularidades  
residuales  
detectando exactamente dónde hay  
exceso o falta de producto. Un  
beneficio adicional se ve en casos de  
rinomodelación complicados por  
fibrosis o cirugías previas: bajo guía  
US se puede depositar filler en zonas  
de tejido cicatricial con mayor  
certeza, lo cual potencialmente  
mejora la simetría final.  
En términos de métricas objetivas de  
resultado estético (p. ej., fotografías  
evaluadas por jueces, ángulos  
nasofaciales medidos), no se han  
publicado diferencias atribuibles al  
uso de ultrasonido. Esencialmente,  
la técnica guiada busca mejorar la  
seguridad manteniendo la eficacia  
estética del procedimiento. Los  
expertos coinciden en que no debe  
haber compromiso estético por  
Hasta ahora, no hay estudios  
comparativos  
formales  
de  
satisfacción entre grupos con y sin  
guía. Sin embargo, resultados  
secundarios de algunos trabajos  
sugieren paridad en resultados  
cosméticos: Ramos et al. (2022)  
compararon rinomodelación con  
cánula vs aguja (no específicamente  
integrar ultrasonido, siempre  
y
cuando el operador esté  
debidamente entrenado (ya que un  
operador inexperto podría demorar y  
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Revista Científica Arbitrada en Investigaciones de la Salud ‘‘GESTAR”. Vol. 8, Núm. 16 (Ed. Jul  Dic  
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Rinomodelación con ácido hialurónico: seguridad vascular, ultrasonido Doppler y manejo interdisciplinario  
Dermato-ORL.  
causar más edema, lo cual  
temporalmente afecta la apreciación  
del resultado).  
técnica convencional ciega, que  
aunque es bastante segura,  
depende más de suposiciones  
anatómicas. La evidencia disponible,  
si bien no proviene de ensayos  
controlados, apunta a cero eventos  
mayores en manos entrenadas con  
ultrasonido (6), lo cual contrasta con  
la pequeña pero existente tasa en la  
técnica tradicional (p. ej., ~0,1–  
En la práctica clínica, ambas  
técnicas bien ejecutadas logran altos  
niveles  
de  
satisfacción.  
Los  
pacientes típicamente informan  
mejoría inmediata en el perfil nasal.  
Las encuestas de satisfacción han  
mostrado puntajes elevados tanto  
con técnica convencional (p. ej.,  
puntaje promedio ~4/5) como en las  
primeras series ecoguiadas (Teixeira  
0
,5%) (13). En términos de  
satisfacción estética, no se observan  
diferencias notables: ambos  
métodos logran elevados índices de  
mejora estética (GAIS) cuando el  
2025 no reportó formalmente  
satisfacción, pero no mencionó  
insatisfacción notable). Un aspecto a  
considerar es que la ecoguiada, al  
procedimiento  
correctamente  
complicaciones.  
se  
realiza  
evitan  
y
se  
La  
ecoguiada  
implicar  
posiblemente  
más  
preserva la eficacia cosmética al  
tiempo que brinda tranquilidad  
adicional en cuanto a seguridad,  
tanto para el médico como para el  
paciente. Dado el principio ético de  
inyecciones menores (por la técnica  
minuciosa), podría provocar un poco  
más de edema  
superficiales, pero con el debido  
cuidado (hielo local  
o
moretones  
“primero no hacer daño”, muchos  
posprocedimiento, técnica suave)  
esto no ha sido reportado como  
queja significativa.  
argumentan que adoptar ultrasonido  
es justificable aunque la mejora en  
outcome estético puro no sea  
evidente, ya que el beneficio está en  
minimizar riesgos. Estudios futuros  
En conclusión, la técnica ecoguiada  
parece ofrecer un perfil de seguridad  
superior especialmente respecto a  
podrían  
cuantificar  
mejor  
la  
reducción de complicaciones con  
ultrasonido y recoger la percepción  
de pacientes sobre su experiencia en  
complicaciones  
devastadoras  
vasculares  
(isquemia nasal,  
ceguera)en comparación con la  
731  
Abello-Duque et al. (2025)  
comparación  
convencional.  
con  
la  
técnica  
hialuronidasa,  
nitroglicerina  
y
medidas oftalmológicas:  
5
. Algoritmos de salvataje ante  
a) Reconocimiento temprano de la  
oclusión vascular cutánea: suele  
manifestarse inmediatamente o a los  
pocos minutos de la inyección.  
Signos cardinales: dolor intenso  
desproporcionado (especialmente si  
hay embolización retrógrada un  
dolor súbito periocular/frontal indica  
posible compromiso orbitario),  
cambios de coloración cutánea en el  
territorio afectado (eritema inicial  
seguido de palidez o livedo reticular  
violáceo), y compromiso capilar (al  
presionar la piel, el relleno  
sanguíneo es lento o nulo). Si  
durante la inyección se observa  
blanqueamiento de la piel de la punta  
o dorso nasal acompañado de dolor,  
debe sospecharse oclusión arterial  
inmediata de la dorsal nasal o ramas  
alares.  
complicaciones vasculares  
u
oculares  
(hialuronidasa,  
manejo  
nitroglicerina,  
oftalmológico)  
A pesar de todas las medidas  
preventivas, es fundamental estar  
preparado para actuar rápidamente  
si ocurre una complicación vascular  
durante  
o
después  
de  
la  
rinomodelación. Las complicaciones  
más temidas son: la oclusión arterial  
cutánea que lleve a isquemia y  
posible necrosis de la piel nasal, y la  
oclusión de ramas de la arteria  
oftálmica que cause déficit visual o  
ceguera. Los expertos enfatizan que  
el  
pronóstico  
del  
tejido  
comprometido  
(piel  
o
retina)  
depende en gran medida de la  
rapidez con que se intervenga –  
idealmente dentro de las primeras  
horas(15). Por ello, se han  
b) Maniobras iniciales (primeros  
minutos): detener inmediatamente  
desarrollado  
protocolos  
o
la  
inyección.  
No  
continuar  
algoritmos de salvataje” para guiar a  
inyectando en ninguna zona hasta  
evaluar. Se recomienda hacer  
masaje vigoroso en la zona afectada  
en un intento de dispersar el posible  
émbolo y reperfundir el tejido. Al  
mismo tiempo, se puede aplicar calor  
local moderado (compresas tibias)  
los clínicos en los pasos a seguir  
ante estos eventos. A continuación,  
se resume un algoritmo integral  
basado en guías recientes  
y
consensos, señalando el rol de la  
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Rinomodelación con ácido hialurónico: seguridad vascular, ultrasonido Doppler y manejo interdisciplinario  
Dermato-ORL.  
para inducir vasodilatación. Otra  
medida urgente es administrar de  
inmediato un vasodilatador tópico:  
clásicamente se usa nitroglicerina en  
ungüento (p. ej., 2% nitrato de  
glicerilo, un segmento de ~5 mm)  
sobre el área isquémica (16). La  
nitroglicerina tópica actúa relajando  
la musculatura vascular y puede  
mejorar el flujo colateral; varios  
reportes anecdóticos la citan como  
útil para “ganar tiempo” mientras  
llega la siguiente intervención.  
(2017) propuso el protocolo HDPH  
(High Dose Pulsed Hyaluronidase)  
con al menos 500 UI por área  
afectada;  
actualmente  
muchos  
sugieren  
incluso  
≥1.500 UI  
distribuidas en y alrededor de la zona  
isquémica, repitiendo dosis cada  
60 min según evolución (15). La  
hialuronidasa  
debe  
infiltrarse  
ampliamente (no solo en el punto de  
inyección original) ya que el filler  
puede haberse propagado por la  
arteria  
a
ramas  
cutáneas  
Algunos  
médicos  
administran  
adyacentes. Por ejemplo, si la punta  
y dorso muestran livedo, se infiltra  
hialuronidasa en toda la región  
dorsal, supratip y columelar. Es útil la  
técnica de inyecciones subdérmicas  
múltiples formando un patrón en  
malla sobre la zona, para asegurar  
difusión de la enzima. Se debe tener  
presente que en una oclusión, la  
perfusión es pobre, por lo que la  
difusión de la hialuronidasa al  
intravascular puede ser limitada;  
esto justifica usar dosis masivas y  
repetidas. Estudios en animales han  
también aspirina (300500 mg vía  
oral o sublingual) pensando en  
inhibir la agregación plaquetaria y  
trombosis secundaria; la evidencia  
es indirecta, pero su uso empírico es  
común dado su bajo riesgo.  
c) Infiltración de hialuronidasa a  
alta dosis: esta es la piedra angular  
del tratamiento de oclusiones por  
ácido hialurónico. La hialuronidasa  
es una enzima que degrada el AH y  
puede potencialmente disolver el  
material obstructor dentro del vaso.  
Las guías recientes recomiendan  
demostrado aplicar  
hialuronidasa dentro de las primeras  
horas revierte sustancialmente la  
isquemia y evita necrosis. Pasadas  
448 horas, su beneficio disminuye  
notablemente, de ahí la urgencia.  
que  
inyectarla  
lo  
antes  
posible,  
4
idealmente en la primera hora de  
detectada la oclusión (15). La  
dosificación debe ser alta: DeLorenzi  
2
733  
Abello-Duque et al. (2025)  
Ultrasonido en este paso: si se  
cuenta con ecografía, es altamente  
recomendable usarla se puede  
visualizar el relleno (depósito  
hipoecoico) dentro del vaso o tejido,  
y guiar la aguja de hialuronidasa  
oftálmica/retina): este escenario es  
una emergencia médica mayor que  
idealmente  
oftalmólogo  
involucra  
desde  
a
un  
el  
primer  
momento. Signos de alarma: dolor  
ocular agudo, pérdida súbita parcial  
o total de la visión, alteraciones del  
campo visual, ptosis o oftalmoplejía  
(por isquemia muscular). Puede  
presentarse inmediatamente durante  
la inyección (p. ej., el paciente refiere  
“no veo por un ojo”) o en minutos  
siguientes. Primeros auxilios in situ:  
indicar al paciente que realice  
masaje orbitario vigoroso con el  
pulgar sobre el ojo afectado  
exactamente  
incrementa  
hacia  
la  
él. Esto  
eficacia,  
especialmente en oclusiones más  
profundas o extensas (7). Fakih et al.  
(2025) resaltan en su nuevo  
protocolo “THIS and FAT” que la  
guía ultrasónica de la hialuronidasa  
ayuda a abordar rellenos ubicuos en  
diferentes planos, optimizando la  
degradación del AH.  
(
presionando  
y
soltando  
Después de la primera ronda de  
hialuronidasa, se espera ~3060 min  
evaluando la reperfusión. Si la piel  
sigue pálida y dolorosa, se puede  
repetir la dosis (no hay tope absoluto  
de unidades; se han usado hasta  
repetidamente) (16). Esto busca  
movilizar el émbolo más distalmente  
en la circulación retiniana, tal como  
se hace en oclusiones embólicas  
clásicas de la arteria central de la  
retina.  
También  
se  
puede  
3.0004.500 UI en total en casos  
administrar acetazolamida IV o  
manitol IV si se dispone, para bajar  
la presión intraocular y favorecer  
perfusión (estas medidas suelen ser  
realizadas por el oftalmólogo en  
urgencias). No obstante, en contexto  
estético es raro tener esos fármacos  
a mano, por lo que rápidamente hay  
que trasladar o derivar al paciente a  
un servicio de oftalmología/hospital.  
severos, repartidas en varias  
sesiones). Paralelamente, continuar  
con medidas de soporte: mantener  
calor local, mantener al paciente bien  
hidratado  
cualquier vasoconstrictor sistémico  
p. ej., no administrar adrenalina  
y
cómodo,  
y
evitar  
(
local).  
d) Manejo de complicaciones  
oculares (oclusión de arteria  
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Revista Científica Arbitrada en Investigaciones de la Salud ‘‘GESTAR”. Vol. 8, Núm. 16 (Ed. Jul  Dic  
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Rinomodelación con ácido hialurónico: seguridad vascular, ultrasonido Doppler y manejo interdisciplinario  
Dermato-ORL.  
El tratamiento específico propuesto  
es la inyección retrobulbar de  
hialuronidasa, una técnica compleja  
pero que algunos médicos estéticos  
han llegado a realizar en ausencia  
inmediata de un oftalmólogo.  
Consiste en inyectar 250500 UI de  
hialuronidasa con aguja 25G de  
logran revertir la visión a pesar de  
múltiples medidas (hialuronidasa  
retrobulbar, cámaras hiperbáricas,  
trombolíticos intraarteriales). No  
obstante, existen algunos casos de  
recuperación parcial de la visión  
cuando  
la  
intervención  
fue  
extremadamente precoz (ej. <60–  
90 min). Dado que el daño retiniano  
irreversible ocurre en ~90 minutos de  
isquemia, este es el estrecho lapso  
de oportunidad. Por eso, ante la más  
mínima sospecha de embolia  
retiniana, se debe activar un código  
1
½ pulgada  
introducida vía  
transconjuntival  
transpalpebral  
o
hasta el espacio retrobulbar,  
orientada inferolateral para evitar el  
globo ocular. La idea es que la  
enzima difunda hasta la arteria  
oftálmica  
y
disuelva el AH  
Guías anatómicas  
de  
emergencia:  
contactar  
embolizado.  
urgentemente  
a
oftalmología  
recientes: Lee et al. (2025)  
publicaron un protocolo anatómico  
para la inyección retrobulbar segura,  
intervencionista. Algunos protocolos  
sugieren también aplicar  
hialuronidasa intraarterial a través de  
cateterismo de la arteria oftálmica  
por radiología intervencionista, o  
inyección de trombolíticos (p. ej.,  
uroquinasa) de manera intraarterial,  
en un intento de reperfundir. Estas  
terapias son experimentales y solo  
identificando  
el  
cuadrante  
inferolateral de la órbita como la vía  
de acceso con menor riesgo a  
estructuras críticas. Recomiendan  
aguja  
de  
~35 mm  
(2223G),  
insertada ~30 mm en dirección al  
ápice orbitario, evitando el globo (8).  
Este procedimiento conlleva riesgo  
de lesionar el ojo, por lo que debe ser  
hecho con máxima precaución,  
idealmente por un oftalmólogo o  
cirujano plástico ocular. En la  
práctica, la mayoría de casos  
reportados de ceguera por filler no  
disponibles  
en  
centros  
especializados (18).  
En resumen para ceguera incipiente:  
masaje ocular + derivación urgente a  
oftalmología. Si factible, retrobulbar  
con hialuronidasa lo antes posible  
(idealmente  
por  
oftalmólogo),  
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Abello-Duque et al. (2025)  
sabiendo que su eficacia no está  
garantizada pero es de las únicas  
opciones disponibles para intentar  
disolver el émbolo de AH (8). Todo  
ello acompañado de medidas  
rica en plaquetas) inyectable y tópica  
para aportar factores de crecimiento  
y acelerar la cicatrización, nanofat  
(injerto de grasa microfragmentada)  
y apósitos de membrana de grasa en  
casos de úlceras, para proveer  
matriz y células regenerativas. Estos  
enfoques aún son experimentales,  
pero reportaron 92% de pacientes  
con recuperación completa sin  
cicatrices severas siguiendo dicho  
protocolo agresivo (7). En general,  
se reconoce que tras una oclusión  
por filler, la atención temprana de  
generales  
(oxígeno  
hiperbárico  
dentro de primeras 24 h puede  
ayudar a la retina isquémica a  
sobrevivir un poco más, por lo que  
derivar a cámara hiperbárica es  
recomendable si la visión no  
retorna).  
e)  
Cuidados  
posteriores  
y
adyuvantes: tras resolver la fase  
aguda, se indican medidas para  
optimizar la recuperación de tejidos.  
Si la piel sufrió isquemia, incluso si  
se salvó de la necrosis, puede  
heridas  
(desbridar  
flictenas  
necróticas, mantener humedad,  
evitar infección) y el apoyo con  
terapias regenerativas (PRP/PRF,  
terapia  
LED,  
oxigenoterapia  
beneficiarse  
de  
cuidados:  
hiperbárica, etc.) pueden mejorar el  
resultado estético final.  
antibióticos profilácticos (la piel  
comprometida es susceptible a  
infección secundaria), corticoides  
tópicos leves para modular la  
inflamación, ungüentos reparadores  
y bloqueador solar riguroso. En la  
Para la situación ocular, si  
lamentablemente la visión no se  
recupera, el paciente requerirá  
rehabilitación  
visual  
por  
serie  
de  
Fakih  
un  
(2025),  
oftalmología. También hay riesgo de  
neuropatía óptica dolorosa, por lo  
que el manejo del dolor crónico y el  
implementaron  
protocolo  
multimodal llamado “THIS and FAT”  
que incorpora tras la fase aguda:  
toxina botulínica infiltrada alrededor  
soporte  
psicológico  
son  
consideraciones importantes.  
(
teoría  
de  
reducir  
demanda  
f) Rol de la ecografía en  
prevención y rescate: cabe reiterar  
que hoy por hoy, varios expertos  
metabólica del tejido isquémico  
relajando músculos), PRF (fibrina  
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Revista Científica Arbitrada en Investigaciones de la Salud ‘‘GESTAR”. Vol. 8, Núm. 16 (Ed. Jul  Dic  
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Rinomodelación con ácido hialurónico: seguridad vascular, ultrasonido Doppler y manejo interdisciplinario  
Dermato-ORL.  
aconsejan utilizar ultrasonido tan  
pronto se sospeche una oclusión.  
Por ejemplo, si tras un relleno nasal  
se ve livedo reticular, se puede  
Vasodilatadores: nitroglicerina  
tópica en zona isquémica;  
aspirina 325 mg VO si no hay  
contraindicaciones.  
inmediatamente  
colocar  
el  
Hialuronidasa:  
infiltrar  
transductor en el área para evaluar  
flujo. Si se observa flujo en el vaso  
principal, podría ser un espasmo  
pasajero; si no hay flujo, se confirma  
la oclusión y se puede ver hasta  
dónde llega el relleno en el trayecto  
1.500 UI (mínimo 450600 UI)  
ampliamente  
en  
el área  
incluyendo  
comprometida,  
bordes. Repetir cada 3060 min  
según necesidad. Si es posible,  
usar guía US para dirigir la  
enzima dentro de vasos tapados  
vascular.  
Luego,  
el  
mismo  
ultrasonido guía la inyección de  
hialuronidasa dentro del vaso  
obstruido. Esto ha sido descrito en  
varios casos con buenos resultados,  
ya que la enzima actúa más  
directamente. En entornos donde se  
dispone de US, se ha convertido en  
parte integral del algoritmo de  
rescate (7).  
(
15).  
Calor moderado,  
mantener al paciente abrigado  
promover vasodilatación).  
Evaluar signos de reperfusión  
retorno capilar, mejora de  
local  
(
(
color).  
Complicación ocular: iniciar  
Algoritmo  
simplificado  
de  
masaje ocular inmediato; derivar  
salvataje (resumen):  
a
oftalmología  
urgente.  
Considerar acetazolamida EV si  
Detección: dolor intenso +  
palidez/livedo = SOS vascular.  
Pérdida visual = SOS ocular.  
disponible.  
retrobulbar  
cuadrante  
Hialuronidasa  
250500 UI  
en  
inferolateral  
Acción inmediata: suspender la  
inyección. Masaje vigoroso del  
área afectada.  
(idealmente por oftalmólogo) lo  
antes posible (8). Derivar a  
cámara hiperbárica dentro de  
primeras 24 h si hay pérdida  
visual parcial o total.  
737  
Abello-Duque et al. (2025)  
Soporte adyuvante: oxígeno  
suplementario, analgesia  
Ofrecer apoyo psicológico en  
casos severos.  
adecuada (el dolor puede ser  
intenso). Profilaxis antibiótica  
La prontitud en este algoritmo es  
crítica: como reza un adagio en  
medicina estética, “Time is Tissue”  
(p. ej., quinolona VO) para  
prevenir infección cutánea si hay  
áreas necróticas. Evitar tabaco y  
vasoconstrictores sistémicos.  
(el tiempo es tejido). Cada minuto  
cuenta para salvar la nariz o la  
visión. Un médico que realiza  
Monitoreo estrecho 2448 h:  
reevaluar perfusión cada hora  
inicialmente; continuar infiltrando  
hialuronidasa hasta ver mejoría  
clara o agotar posibilidades.  
rinomodelación  
debe  
tener  
disponible en consulta: viales  
suficientes de hialuronidasa (no  
menos  
de  
1.5003.000 UI),  
ungüento de nitroglicerina, jeringas y  
agujas para infiltración, y un plan de  
derivación oftalmológica inmediata.  
Una recomendación práctica es  
tener impreso un protocolo o  
checklist de oclusión a la vista, ya  
que ante la urgencia es fácil pasar  
algo por alto debido al estrés.  
Seguimiento:  
heridas (si hubo necrosis  
superficial, tratar como  
cuidado  
de  
quemadura: desbridar tejido  
necrótico, apósitos húmedos,  
considerar PRF tópico o injerto  
dermo-graso si es necesario).  
Evaluar  
necesidad  
de  
estéticas  
vez  
6.  
Estrategias  
de  
manejo  
intervenciones  
secundarias  
interdisciplinario Dermato-ORL:  
flujogramas, checklists y rutas de  
referencia  
una  
estabilizado (p. ej., láser para  
eritema posisquemia, cirugía  
reconstructiva para defectos  
mayores).  
La rinomodelación estética conlleva  
un solapamiento de competencias  
entre diferentes especialidades:  
Documentación  
comunicación:  
y
dermatología (dermatólogos  
cosméticos), cirugía plástica  
documentar  
y
todo el evento, informar al  
otorrinolaringología (especialistas en  
rinología/facial). Cada especialidad  
aporta fortalezas: los dermatólogos  
paciente  
y
mantener  
comunicación  
transparente.  
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Rinomodelación con ácido hialurónico: seguridad vascular, ultrasonido Doppler y manejo interdisciplinario  
Dermato-ORL.  
suelen dominar las técnicas de  
inyección de rellenos en general y el  
manejo de la piel; los cirujanos  
complicaciones. Por su parte, el  
ORL puede referir al  
dermatólogo pacientes  
posrinoplastia quirúrgica que  
requieran pequeñas  
plásticos  
y
otorrinolaringólogos  
(ORL) con enfoque facial tienen  
profundo  
anatomía  
conocimiento  
quirúrgica  
de  
la  
y
correcciones con filler (un área  
en crecimiento, ya que muchos  
operados buscan refinamiento  
no quirúrgico de asimetrías  
residuales).  
nasal  
experiencia en rinoplastia abierta,  
además de capacidad para resolver  
complicaciones quirúrgicas de la  
nariz. Surge así la noción de un  
manejo interdisciplinario Dermato-  
ORL, donde la colaboración puede  
Protocolos  
y
flujogramas  
desarrollar  
protocolos  
compartidos:  
conjuntamente  
estandarizados  
maximizar la seguridad los  
y
para  
la  
resultados de la rinomodelación.  
rinomodelación. Esto incluye  
guías de selección de pacientes  
(p. ej., excluir pacientes con  
Algunas estrategias y modelos  
propuestos incluyen:  
alteraciones  
posquirúrgicas complejas  
trastornos vasculares),  
preparación previa (antisepsia  
rigurosa, consentimiento  
anatómicas  
Clínicas conjuntas o equipos  
multidisciplinarios: por  
ejemplo, establecer una clínica  
de estética facial donde  
o
dermatólogo y cirujano (plástico  
u ORL) evalúen conjuntamente  
informado que detalla los riesgos  
de oclusión y ceguera, etc.),  
técnica de inyección segura  
casos  
de  
rinomodelación  
compleja. En la práctica, un  
enfoque colaborativo podría ser:  
el dermatólogo realiza la  
mayoría de rinomodelaciones de  
rutina, pero tiene comunicación  
abierta con un ORL de confianza  
para interconsultar en casos  
(
incluyendo consideraciones de  
ambos campos), y sobre todo  
manejo de complicaciones. Un  
flujograma de complicaciones  
Dermato-ORL integraría los  
pasos del apartado 5, con  
claridad sobre cuándo llamar al  
difíciles  
o
derivar  
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Abello-Duque et al. (2025)  
especialista  
correspondiente.  
rellenos y complicaciones de  
piel, mientras que los ORL  
pueden entrenar a dermatólogos  
en reconocimiento de ciertas  
anatomías quirúrgicas o incluso  
Por ejemplo, ante una sospecha  
de síndrome compartimental  
nasal (hinchazón masiva por  
isquemia) o un absceso del  
tabique posinyección (evento  
en  
técnicas  
de  
bloqueo  
rarísimo),  
participación del ORL para  
considerar intervenciones  
drenaje quirúrgico, etc.). De  
se  
activaría  
la  
anestésico nasal, manejo de  
instrumentales, etc. Por ejemplo,  
un  
dermatólogo  
podría  
(
beneficiarse aprendiendo de un  
cirujano la técnica de inyección  
retrobulbar en un entorno  
igual manera, ante cualquier  
compromiso ocular, el algoritmo  
debe incluir referencia inmediata  
controlado,  
en  
lugar  
de  
a
oftalmología.  
Estos  
enfrentarla por primera vez en  
una emergencia real. Viceversa,  
un ORL que usualmente no  
flujogramas se  
pueden  
incorporar en forma de checklist  
en la clínica: antes del  
procedimiento, repasar una lista  
de verificación (p. ej., “¿Dispone  
de hialuronidasa y plan de  
maneja  
ultrasonido podría  
de dermatólogos  
aprender  
expertos en ultrasonografía  
cutánea. Estas sinergias elevan  
el nivel de atención global.  
emergencia?  
informado  
¿Paciente  
signos de  
de  
Rutas de referencia claras: no  
todas las clínicas cuentan con  
múltiples especialistas in situ,  
pero sí se puede establecer una  
alarma?”), y en caso de evento,  
tener a mano la lista de acciones  
y
contactos de referencia  
(oftalmólogo de guardia, centro  
red  
de  
referencia.  
que  
Un  
de cámara hiperbárica más  
cercano, etc.).  
dermatólogo  
realiza  
rinomodelación debería tener  
identificado un colega ORL o  
cirujano plástico facial a quien  
derivar complicaciones mayores  
o pacientes que excedan su  
comodidad (p. ej., un paciente  
Capacitación cruzada: una  
estrategia  
educación  
efectiva  
mutua.  
es  
la  
Los  
dermatólogos pueden entrenar a  
ORL en técnicas de manejo de  
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Rinomodelación con ácido hialurónico: seguridad vascular, ultrasonido Doppler y manejo interdisciplinario  
Dermato-ORL.  
con  
antecedente  
de  
2
ausencia de alergias a lidocaína  
o hialuronidasa, disponer de kit  
de complicaciones listo, ubicar  
rinoplastias y cicatrices nasales  
podría ser manejado en entorno  
quirúrgico). Igualmente, los ORL  
pueden derivar a dermatólogos  
aquellos casos que no ameritan  
cirugía pero sí retoques sutiles  
con filler. Formalizar estas rutas,  
incluso mediante convenios  
inter-servicios (en instituciones),  
facilita que el paciente reciba la  
atención óptima sin pérdida de  
tiempo. Un ejemplo: si ocurre  
una necrosis nasal a pesar de  
todo, tras el manejo inicial por el  
dermatólogo, se deriva al ORL  
para evaluar necesidad de  
anatómicamente  
riesgo en ese  
zonas  
de  
paciente  
(¿cirugías previas? ¿colaterales  
alteradas?), asepsia, técnica  
aséptica con ultrasonido si se  
usa, y plan post-procedimiento  
(instrucciones al paciente de  
cuidados y signos de alarma).  
Usar un checklist formal reduce  
omisiones  
y
estandariza la  
calidad del procedimiento. Por  
ejemplo, en un centro se  
implementó una “Checklist de  
Rellenos Dérmicos” y se notó  
desbridamiento quirúrgico  
o
mejor documentación y  
colgajos reconstructivos; esta  
derivación idealmente debe ser  
expedita (en <2448 h de  
identificado el problema) para  
minimizar secuelas.  
preparación ante emergencias.  
Comunicación y registro: la  
colaboración efectiva exige  
comunicación abierta. Tras un  
evento adverso, dermatólogo y  
ORL deben discutir el caso,  
aprender mutuamente de él y  
Listas chequeo  
checklists): inspiradas en la  
seguridad quirúrgica, se han  
propuesto checklists para  
de  
(
ajustar  
protocolos  
si  
es  
necesario. Registrar estos casos  
en comités de morbimortalidad  
institucionales puede mejorar la  
práctica. Asimismo, discutir  
casos complejos de antemano  
(ej. un paciente con lupus y  
procedimientos de relleno. Un  
checklist Dermato-ORL para  
rinomodelación podría incluir:  
confirmar identidad del paciente  
y
consentimiento,  
verificar  
741  
Abello-Duque et al. (2025)  
vasculitis nasal que desea filler)  
entre ambas especialidades  
puede ayudar a decidir la mejor  
conducta (quizá ese paciente no  
es candidato por su compromiso  
vascular).  
mejoran la evolución del paciente  
comparado con esfuerzos aislados.  
En  
conclusión,  
la  
interdisciplinariedad es clave para  
optimizar la rinomodelación estética.  
Desde la prevención (compartir  
conocimientos anatómicos, usar  
herramientas como ultrasonido)  
hasta el manejo de complicaciones  
(equipos de respuesta que incluyan  
dermatólogo, ORL, oftalmólogo),  
todo redunda en mayor seguridad.  
Implementar flujogramas, checklists  
y alianzas de referencia son medidas  
prácticas recomendables. La “cultura  
de seguridad” en procedimientos  
Finalmente, un aspecto emergente  
en la colaboración Dermato-ORL es  
la investigación conjunta. Estudios  
prospectivos sobre rinomodelación  
segura podrían beneficiarse de tener  
dermatólogos, ORL y oftalmólogos  
en el equipo investigador para  
abordar todas las aristas. Esto  
también envía un mensaje de unidad  
al público: que los especialistas  
están trabajando juntos para hacer  
estos procedimientos más seguros.  
estéticos debe emular la  
a
quirúrgica: trabajo en equipo,  
protocolos  
aprendizaje  
experiencia.  
estandarizados  
continuo de  
y
En Colombia y Latinoamérica, donde  
muchos otorrinolaringólogos se  
entrenan en rinología estética y  
muchos dermatólogos en cosmiatría,  
la sinergia Dermato-ORL puede ser  
particularmente fructífera. Se han  
reportado casos de complicaciones  
graves manejadas exitosamente con  
intervención conjunta: dermatólogo  
la  
3. Resultados y discusión  
La evidencia recopilada demuestra  
que la rinomodelación con ácido  
hialurónico, si bien es altamente  
efectiva cosméticamente, no está  
exenta de riesgos significativos,  
iniciando hialuronidasa  
y
ORL  
realizando intervención quirúrgica  
local para liberar presión (p. ej., una  
punción de descarga en un síndrome  
particularmente  
vasculares. Afortunadamente, la  
incidencia de complicaciones  
mayores es muy baja, pero su  
los  
eventos  
compartimental Tales  
nasal).  
abordajes coordinados seguramente  
742  
Revista Científica Arbitrada en Investigaciones de la Salud ‘‘GESTAR”. Vol. 8, Núm. 16 (Ed. Jul  Dic  
025) ISSN: 2737-6273  
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Rinomodelación con ácido hialurónico: seguridad vascular, ultrasonido Doppler y manejo interdisciplinario  
Dermato-ORL.  
impacto justifica los esfuerzos por  
minimizarlas aún más. En este  
que reportan “cero complicaciones  
con ultrasonido” suelen provenir de  
entusiastas de la técnica,  
contexto, del  
ultrasonido Doppler como guía en los  
procedimientos representa un  
la  
introducción  
posiblemente introduciendo sesgo  
de publicación positiva. También, la  
avance tecnológico importante,  
alineado con la tendencia hacia la  
seguridad basada en evidencia.  
comparación  
de  
tasas de  
estudios  
complicaciones  
entre  
distintos (convencional vs guiado) es  
propensa a confusión por diferencias  
en pericia del operador, criterios de  
reporte, etc.  
Calidad de la evidencia: gran parte  
de  
la  
literatura  
analizada  
corresponde a estudios tipo serie de  
casos, cohortes retrospectivas o  
No obstante, la coherencia de los  
hallazgos a través de múltiples  
fuentes da credibilidad: casi todos  
los autores coinciden en señalar que  
el ultrasonido detecta variaciones  
anatómicas relevantes, que su uso  
no ha presentado efectos adversos  
nuevos, y que conceptualmente  
debe reducir la probabilidad de  
inyección intravascular. Además, la  
creciente adopción en la comunidad  
estética internacional (con formación  
recomendaciones  
de  
expertos  
(evidencia nivel IIIIV). No se  
encontraron  
ensayos  
clínicos  
controlados ni estudios prospectivos  
robustos comparando directamente  
la técnica convencional vs la  
ecoguiada, lo cual es comprensible  
dada la dificultad ética y logística de  
aleatorizar pacientes a una técnica  
potencialmente menos segura. Las  
revisiones sistemáticas disponibles  
sobre rinomodelación se centran  
más en resultados estéticos y  
técnica general, tocando solo  
tangencialmente el ultrasonido. Por  
tanto, nuestras conclusiones se  
basan en evidencia indirecta y en la  
suma de hallazgos de distintos  
diseños. Esto conlleva cierto riesgo  
de sesgo: por ejemplo, los estudios  
de  
grupos  
de  
expertos  
en  
y
Dermatologic  
Ultrasound  
publicaciones seriadas como las de  
Sigrist et al. 2024) refleja un  
consenso emergente de su utilidad.  
Esto confiere un grado de  
recomendación fuerte a favor del  
ultrasonido, aunque formalmente la  
evidencia sería de nivel moderado  
743  
Abello-Duque et al. (2025)  
(
grado B o C en sistemas de  
complicaciones catastróficas con y  
sin ultrasonido son anecdóticos por  
gradación).  
su  
rareza,  
lo  
cual  
dificulta  
Fortalezas y debilidades de los  
conclusiones firmes.  
estudios clave: por un lado,  
estudios  
anatómicos  
con  
Gradación de la recomendación: a  
la luz de la revisión, se podría  
calificar la incorporación del Doppler  
en rinomodelación como una  
recomendación grado 2B (fuerte  
recomendación basada en evidencia  
moderada) es decir, se aconseja su  
uso porque los beneficios esperados  
superan claramente los riesgos, a  
pesar de que la evidencia proviene  
de estudios no aleatorizados. En  
cuanto al manejo de complicaciones,  
allí la recomendación es grado 1A  
para el uso de hialuronidasa  
ultrasonido/cadáver  
(Alfertshofer  
2022, Tansatit 2017, Moon 2021)  
aportan datos objetivos muy valiosos  
sobre dónde se ubican los vasos y  
qué planos son más seguros. Estas  
investigaciones tienen buen tamaño  
muestral (60 sujetos en Alfertshofer)  
y metodologías sólidas, dándonos  
alta confianza en sus resultados  
anatómicos. Por otro lado, estudios  
clínicos como el de Teixeira 2025,  
aunque es de amplio tamaño (503  
pacientes), es retrospectivo y carece  
de grupo control, además de estar  
realizado por un solo operador, lo  
inmediata  
(evidencia  
sólida,  
consenso unánime), y quizá grado  
2C para medidas como la inyección  
retrobulbar (evidencia baja, pero se  
considera por plausibilidad y casos  
aislados).  
que  
podría  
sobreestimar  
los  
beneficios (ese operador quizás ya  
tenía tasa de complicaciones baja  
sin US). Las recomendaciones de  
Jung 2025 y otros son útiles  
cualitativamente, pero se basan en  
consenso de expertos más que en  
evidencia dura. Un sesgo posible es  
el “de confirmación”: quienes creen  
en el ultrasonido publican sus  
buenos resultados, mientras que si  
hubiera fracasos puede que no se  
reporten. También, los casos de  
Consideraciones contextuales: en  
revistas especializadas ya se está  
estableciendo la “buena práctica” de  
utilizar ultrasonido en rellenos de alto  
riesgo. Sin embargo, hay realidades  
prácticas: en entornos de bajos  
recursos o clínicas pequeñas, tal vez  
no sea factible aún. Por ende, la  
recomendación  
debe  
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Revista Científica Arbitrada en Investigaciones de la Salud ‘‘GESTAR”. Vol. 8, Núm. 16 (Ed. Jul  Dic  
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Rinomodelación con ácido hialurónico: seguridad vascular, ultrasonido Doppler y manejo interdisciplinario  
Dermato-ORL.  
contextualizarse  
por  
ejemplo,  
generalmente salvo  
seguro  
sugerir ultrasonido especialmente  
para inyectores novatos, o para  
áreas de mayor riesgo en pacientes  
con anatomía dudosa. Un punto de  
debate es la curva de aprendizaje:  
algunos argumentan que una técnica  
tradicional en manos muy expertas  
puede ser tan segura como una  
ecoguiada en manos inexpertas.  
Esto recalca la importancia de la  
formación: implementar ultrasonido  
sin la debida capacitación podría  
incluso generar falsa seguridad y  
descuido de otras precauciones.  
excepciones. Con ultrasonido ahora  
podemos  
detectar  
esas  
excepciones.  
Perspectivas futuras: es de  
esperar que aparezcan estudios más  
robustos pronto. Por ejemplo, un  
registro  
multicéntrico  
de  
rinomodelaciones ecoguiadas vs no  
ecoguiadas podría aportar datos  
comparativos. También el desarrollo  
de dispositivos de ultrasonido  
específicos para uso cosmético (más  
pequeños, económicos) haría más  
viable su adopción masiva. Desde el  
punto de vista de manejo de  
complicaciones, la investigación de  
terapias adyuvantes como el  
protocolo THIS and FAT abre la  
puerta a mejorar la recuperación del  
tejido isquémico más allá de la  
hialuronidasa, aunque se requieren  
estudios controlados para validar  
esos agregados (PRF, toxina,  
nanofat, etc.).  
Hallazgos  
inesperados:  
algo  
destacable fue la alta incidencia de  
vasos en la punta nasal hallada por  
Shekarriz (2024), incluso en planos  
profundos. Esto va en contra de la  
enseñanza clásica de que la línea  
media de la punta es “avascular”  
salvo la columelar. Este hallazgo  
justifica plenamente la necesidad de  
mapear antes de inyectar en puntas,  
y puede explicar por qué a pesar de  
la técnica cuidadosa aún ocurrían  
eventos en esa zona. Otro punto es  
la confirmación de la superficialidad  
de la mayoría de vasos nasales por  
Alfertshofer, lo cual sustenta que el  
plano profundo suprapericóndrico es  
Limitaciones de esta revisión: si  
bien se intentó cubrir lo más reciente,  
el límite de 5 años y ~20 referencias  
hizo que algunas fuentes clásicas no  
se  
citaran  
directamente.  
No  
obstante, se incorporaron sus  
conceptos vía los artículos más  
745  
Abello-Duque et al. (2025)  
nuevos. Podría argüirse que el autor  
de esta revisión tiene sesgo a favor  
del ultrasonido ciertamente, la  
revisión encontró principalmente  
beneficios y muy pocos contras  
aparte del costo/tiempo. Esto se  
debe a la naturaleza de la evidencia  
actual, pero debe mantenerse una  
mirada crítica: ¿será el ultrasonido la  
panacea? ¿O habrá una falsa  
sensación de seguridad que lleve a  
descuidos? Son preguntas que solo  
la acumulación de experiencia podrá  
responder.  
4. Conclusiones  
La rinomodelación con ácido  
hialurónico es un procedimiento  
estético  
eficaz  
y
altamente  
corregir  
satisfactorio  
para  
deformidades nasales menores,  
pero implica riesgos vasculares poco  
frecuentes que pueden ser graves.  
En los últimos años, la integración  
del ultrasonido Doppler en la práctica  
ha emergido como una estrategia  
prometedora para mejorar la  
seguridad de estos procedimientos.  
Tras esta revisión de la evidencia  
reciente, podemos concluir que:  
En balance, la discusión sugiere que  
adoptar  
el  
ultrasonido  
en  
El conocimiento detallado de  
la anatomía vascular nasal es  
rinomodelación es una evolución  
positiva de la práctica, pero requiere  
entrenamiento adecuado y no debe  
fundamental. arterias  
Las  
dorsal nasal, angular (facial) y  
reemplazar  
las  
precauciones  
columelar  
suponen  
fuentes  
las  
de  
básicas. Los mejores resultados  
vendrán de combinar lo nuevo  
principales  
complicaciones isquémicas en  
(tecnología  
Doppler)  
con  
lo  
rinomodelación.  
variaciones  
Existen  
anatómicas  
las arterias  
tradicional (conocimiento anatómico,  
técnica delicada). La colaboración  
significativas:  
interdisciplinaria  
amplía  
esa  
nasales suelen ser superficiales  
en la mayoría de casos, pero  
pueden presentarse en planos  
atípicos, especialmente en la  
punta nasal (9). Se reafirman la  
glabela, dorso nasal y punta  
como zonas de peligro, por su  
conexión al sistema oftálmico  
combinación al juntar diferentes  
experticias en pro del paciente.  
746  
Revista Científica Arbitrada en Investigaciones de la Salud ‘‘GESTAR”. Vol. 8, Núm. 16 (Ed. Jul  Dic  
025) ISSN: 2737-6273  
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Rinomodelación con ácido hialurónico: seguridad vascular, ultrasonido Doppler y manejo interdisciplinario  
Dermato-ORL.  
interno y circulación colateral  
limitada.  
arterias nasales de calibre  
relevante antes de inyectar (1),  
revelando variaciones  
La técnica de inyección  
individuales que la anatomía de  
libro no predice (3). Estudios  
recientes reportan cero eventos  
adversos vasculares usando  
mapeo Doppler sistemático (6),  
en contraste con las series  
históricas de técnica ciega  
donde existe un pequeño pero  
presente riesgo de necrosis o  
ceguera (13,14). Aunque faltan  
tradicional se basa en inyectar  
lentamente  
volúmenes,  
pequeños  
planos  
preferir  
profundos en línea media y  
aspirar antes de infiltrar, usando  
cánula roma o aguja fina según  
preferencia. Esta técnica, en  
manos expertas, tiene una tasa  
baja de complicaciones (<1%).  
La  
técnica  
guiada  
por  
ensayos  
controlados,  
la  
ultrasonido Doppler añade una  
capa de seguridad al permitir  
mapear vasos en tiempo real y  
guiar la aguja/cánula lejos de  
ellos (1,2). Puede realizarse  
mediante escaneo previo o guía  
simultánea durante la inyección.  
Si bien requiere entrenamiento y  
equipamiento, no altera la  
técnica básica de inyección en  
cuanto a resultado estético,  
manteniendo la filosofía de  
consistencia de estos hallazgos  
sugiere fuertemente que la  
ecoguiada reduce los eventos  
isquémicos. Consecuentemente,  
la seguridad del procedimiento  
se eleva hecho especialmente  
relevante en un ámbito donde  
incluso una sola complicación  
severa es demasiado.  
En términos de resultados  
cosméticos y satisfacción, la  
rinomodelación logra altas tasas  
de satisfacción del paciente con  
o sin ultrasonido, siempre que no  
ocurran complicaciones. No se  
microdepósitos  
lenta.  
e
inyección  
El ultrasonido Doppler aporta  
claras ventajas en la  
observaron  
significativas en la eficacia  
estética (p. ej., grado de  
diferencias  
prevención de complicaciones  
vasculares: permite identificar  
prácticamente el 100% de las  
747  
Abello-Duque et al. (2025)  
corrección del perfil nasal o  
puntaje GAIS) atribuibles al uso  
de ultrasonido, lo cual era  
esperado ya que este influye  
principalmente en la seguridad.  
Esto indica que la técnica  
recientes  
(8),  
aunque  
la  
evidencia de mejoría es limitada.  
Los algoritmos de salvataje  
enfatizan la acción dentro de la  
“hora dorada” (primeras 1–  
2 horas)  
para  
El  
optimizar  
ecoguiada  
puede  
brindar  
sin  
resultados.  
ultrasonido,  
tranquilidad  
adicional  
además de prevenir, juega un rol  
emergente como guía  
sacrificar el resultado estético.  
La aceptación del paciente al  
procedimiento podría incluso  
mejorar sabiendo que se toman  
medidas de máxima seguridad.  
terapéutica al localizar el  
material embolizado y dirigir la  
hialuronidasa  
exactamente  
donde se necesita.  
El manejo inmediato de las  
La  
colaboración  
complicaciones  
vasculares  
interdisciplinaria  
Dermato–  
por rellenos debe ser parte del  
conocimiento y preparación de  
todo inyector. La hialuronidasa  
ORL  
(y  
con  
otras  
especialidades) fortalece la  
seguridad y la atención del  
paciente. La creación de  
protocolos compartidos, listas de  
administrada  
precoz  
y
abundantemente sigue siendo la  
intervención central ante una  
verificación  
pre  
y
oclusión  
por  
AH,  
postprocedimiento, y canales de  
referencia expeditos en caso de  
complicaciones, aseguran que el  
paciente reciba un manejo  
integral óptimo. Un enfoque  
complementada con masaje,  
calor, vasodilatadores tópicos  
(nitroglicerina)  
y
aspirina  
En  
sistémica  
(15,8).  
complicaciones oculares, se  
requiere atención oftalmológica  
urgente; procedimientos como la  
multidisciplinario  
disminuye  
rivalidades de especialidad y  
pone en primer lugar la  
inyección  
retrobulbar  
de  
seguridad  
del  
paciente,  
la  
hialuronidasa se han propuesto  
para intentar revertir la ceguera,  
apoyados por guías anatómicas  
permitiendo  
aprovechar  
pericia de cada campo. Esta  
sinergia se traduce en mejores  
748  
Revista Científica Arbitrada en Investigaciones de la Salud ‘‘GESTAR”. Vol. 8, Núm. 16 (Ed. Jul  Dic  
025) ISSN: 2737-6273  
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Rinomodelación con ácido hialurónico: seguridad vascular, ultrasonido Doppler y manejo interdisciplinario  
Dermato-ORL.  
desenlaces y mayor confianza  
por parte de los pacientes. Un  
grupo internacional reciente  
destacó la necesidad de un  
necesidad. De cara al futuro, se  
anticipa que el uso del ultrasonido en  
procedimientos estéticos se vuelva  
cada vez más común similar a  
cómo hoy es imprescindible en  
intervenciones médicas de otras  
áreaselevando así el margen de  
seguridad sin comprometer la  
eficacia estética. La “rinoecografía  
estética” podría establecerse como  
parte rutinaria del arsenal del  
especialista, marcando un paso  
adelante en la minimización de  
riesgos en la búsqueda de la belleza.  
esfuerzo  
coordinado  
entre  
especialistas para abordar las  
complicaciones de rellenos de  
HA, incluyendo protocolos de  
manejo  
de  
oclusiones  
vasculares e implementación de  
estándares (19).  
En conclusión, la rinomodelación  
ecoguiada con ácido hialurónico  
representa un estándar emergente  
de atención segura en medicina  
estética. Si bien requiere inversión  
en tecnología y capacitación, los  
beneficios potenciales en prevención  
de complicaciones graves justifican  
su adopción, especialmente en  
zonas anatómicas de alto riesgo  
como la nariz. Las mejores prácticas  
Agradecimientos: Agradezco a los  
colegas  
de  
dermatología  
y
otorrinolaringología  
cuyas  
experiencias clínicas y discusión de  
casos enriquecieron la perspectiva  
interdisciplinaria de esta revisión.  
Conflicto de intereses: El autor  
declara no tener conflictos de interés  
relacionados con este manuscrito, ni  
recibir patrocinio de compañías de  
actuales  
sugieren:  
combinar  
para  
ultrasonido  
planificación/inyección en tiempo  
real en rinomodelación cuando sea  
dispositivos  
productos  
de  
ultrasonido o  
de relleno  
factible, mantener siempre  
dermocosmético.  
preparado un plan de manejo de  
complicaciones  
hialuronidasa  
(incluyendo  
disponible),  
a un  
según  
e
equipo  
la  
involucrar  
multidisciplinario  
749  
Abello-Duque et al. (2025)  
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