Revista Científica Arbitrada en Investigaciones de la Salud ‘‘GESTAR”. Vol. 8, Núm. 16 (Ed. Jul – Dic
025) ISSN: 2737-6273
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Rinomodelación con ácido hialurónico: seguridad vascular, ultrasonido Doppler y manejo interdisciplinario
Dermato-ORL.
probabilidad de lesión accidental de
ese vaso al inyectar. Por otro lado,
con ultrasonido es factible usar
agujas de forma más confiada en
zonas delicadas, ya que se puede
verificar su trayecto exacto. En la
literatura se encuentran ambas
preferencias. Kadouch et al. (2022)
describen técnica ecoguiada en
región temporal con cánula 22G para
depositar el relleno en el plano
interfascial seguro, visualizando la
punta de la cánula en todo momento
Aspiración con técnica guiada:
continúa siendo recomendable.
Aunque el ultrasonido brinda
información visual, aún existe la
posibilidad de puncionar un vaso no
visto (p. ej., calibre muy fino o fuera
del plano de imagen). Por ello,
muchos operadores ecoguiados
combinan ambas medidas de
seguridad:
localizan
vasos
principales con Doppler y realizan
aspiración lenta en cada punto antes
de inyectar. Cabe señalar que, en
caso de aspirado positivo (sangre)
bajo visión US, se confirmaría
(
técnica in-plane). En nariz, algunos
grupos reportan el uso de cánula
5G introducida desde la base del
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instantáneamente
la
ubicación
ala, visualizada en corte longitudinal
con ultrasonido mientras avanza por
el dorso nasal. Alternativamente, Lee
et al. (2021) inyectaron el surco
nasolabial con aguja 30G guiada por
Doppler, confirmando ausencia de
vasos en el trayecto elegido (en un
paciente). En suma, la guía
ecográfica permite flexibilidad en el
instrumento, adaptándose a lo que
revele el escaneo (por ejemplo, si se
ve una arteria superficial, se podría
decidir usar una cánula en un plano
más profundo para rodearla, o si se
identifica un espacio avascular
superficial quizá sea preferible la
aguja allí).
intravascular, permitiendo retirar la
aguja antes de inyectar. Esto brinda
una doble capa de protección.
Respecto a los volúmenes en técnica
ecoguiada, típicamente no varían
sustancialmente de la técnica
convencional –se mantiene la
filosofía de dosis bajas por punto–.
No obstante, algunos autores
argumentan que con la confianza de
ver los vasos, podrían administrarse
volúmenes levemente mayores de
forma segura en zonas alejadas de
los mismos. En la práctica, lo
prudente sigue siendo usar el
mínimo volumen necesario para
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