Revista Científica Arbitrada en Investigaciones de la Salud ‘‘GESTAR”. Vol. 8, Núm. 16 (Ed. Jul – Dic
025) ISSN: 2737-6273
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Fronteras compartidas: Revisión interdisciplinaria gineco-urológica sobre el manejo integral de la disfunción
del piso pélvico femenino.
veces más probabilidad de reportar
curación de la IUE en comparación
con manejo no quirúrgico (14). A
largo plazo, mantienen una eficacia
elevada: seguimientos a 10–15 años
muestran continencia preservada en
pública por complicaciones de las
mallas transvaginales para prolapso,
algunas agencias reguladoras
recomendaron mayor vigilancia en
cirugías con mallas sintéticas (16).
Sin embargo, los datos acumulados
sostienen que las MUS presentan un
perfil de seguridad aceptable y
beneficio riesgo favorable en IUE,
muy distinto de las mallas de
prolapsos que se retiraron del
mercado. De hecho, revisiones de
largo plazo indican bajas tasas de
reoperación tras MUS (p. ej., ~2–3%
a 5 años) principalmente para liberar
tensiones o tratar erosiones leves.
En caso de contraindicaciones para
usar material protésico (por ejemplo,
paciente con reacción previa a
polipropileno) o ante IUE compleja
(como fallo de sling previo o
hipermovilidad uretral extrema), aún
se utilizan cirugías alternativas: la
70–80% de las mujeres, aunque con
necesidad ocasional de pequeñas
reintervenciones (p. ej., aflojamiento
o ajuste del sling, o muy raramente,
un segundo sling si recidiva). Es
importante mencionar que, si bien
infrecuentes,
existen
complicaciones
potenciales
asociadas a las MUS que deben ser
comunicadas. Entre ellas se incluyen
la erosión o exposición de la malla en
vagina (en ~1-2% de los casos),
lesiones vesicales
intraoperatorias
o
uretrales
(minoría,
generalmente
detectadas
y
reparadas al momento), urgencia
urinaria de novo, e hipercorrección
causando
retención
urinaria
colposuspensión
retropúbica
temporal. La mayoría de estas
complicaciones son manejables y la
tasa de efectos adversos serios es
baja, por lo que distintos paneles de
expertos continúan respaldando su
uso, enfatizando una adecuada
selección de paciente y técnica
operatoria refinada (11). En 2018-
(clásica técnica de Burch) o los
cabestrillos de fascia autóloga
(usando tejido de la propia paciente,
generalmente fascia del muslo o
rectoabdominal). Estas técnicas
logran también tasas altas de
curación, aunque con recuperación
más prolongada y mayor morbilidad
que las MUS, por lo que han
2019, a raíz de la preocupación
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