Revista Científica Arbitrada en Investigaciones de la Salud ‘‘GESTAR”. Vol. 9, Núm. 17 (Ed. Ene  Jun  
026) ISSN: 2737-6273  
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Conciencia suspendida: revisión crítica de la analgesia multimodal y su impacto en la fisiología del dolor en  
pacientes quirúrgicos de alto riesgo.  
CONCIENCIA SUSPENDIDA: REVISIÓN CRÍTICA DE LA ANALGESIA  
MULTIMODAL Y SU IMPACTO EN LA FISIOLOGÍA DEL DOLOR EN  
PACIENTES QUIRÚRGICOS DE ALTO RIESGO  
SUSPENDED CONSCIOUSNESS: A CRITICAL REVIEW OF MULTIMODAL  
ANALGESIA AND ITS IMPACT ON PAIN PHYSIOLOGY IN HIGH-RISK  
SURGICAL PATIENTS  
1
2
Barrios-Ramirez Kevin Hernando ; Muñoz-Parra Daniela ; Torres-Gómez Juan  
3
4
5
Ignacio ; Tejera-Alvarado Andrea Carolina ; Palechor-Anacona Brayan Felipe ;  
Peña-Bahos Diego Alfonso ; Pérez-Gómez Andrés Felipe ; Diaz-Ossa Luisa  
6
7
8
8
Fernanda ; Rios-Vega Maciel Patricia  
1
2
3
4
5
6
7
8
9
Resumen  
La adecuada analgesia perioperatoria es esencial para mejorar los desenlaces en cirugía mayor.  
El dolor posquirúrgico mal controlado se asocia con complicaciones sistémicas, incluyendo  
activación neuroendocrina excesiva, delirium y recuperación prolongada (1,2). Surge así el  
dilema entre lograr un óptimo control del dolor versus evitar la depresión de la conciencia por  
fármacos sedantes. Esta revisión crítica analiza la evidencia reciente sobre analgesia multimodal  
combinando bloqueos regionales y opioides intravenosos frente a la analgesia convencional  
con opioides sistémicos en pacientes sometidos a cirugía abdominal mayor. Se abordan la  
fisiopatisiología del dolor y la respuesta neuroendocrina al trauma quirúrgico, los efectos de  
distintas técnicas anestésicas sobre el sistema nervioso central y la ética del “dolor necesario”  
en anestesia. Se incluyeron metaanálisis, ensayos clínicos y guías publicados en los últimos 10  
años, en humanos. La literatura sugiere que las técnicas analgésicas regionales atenúan la  
respuesta al estrés quirúrgico y reducen complicaciones cardiorrespiratorias en pacientes de alto  
riesgo (4,6). La analgesia multimodal se ha asociado con menor consumo de opioides y menor  
Información del manuscrito:  
Fecha de recepción: 08 de octubre de 2025.  
Fecha de aceptación: 18 de diciembre de 2025.  
Fecha de publicación: 10 de enero de 2026.  
292  
Barrios-Ramirez et al. (2026)  
incidencia de delirium posoperatorio, permitiendo una recuperación más rápida (2,7). Sin  
embargo, se discuten resultados conflictivos de estudios recientes sobre conservación de la  
conciencia y desenlaces a largo plazo. Se concluye que un enfoque equilibrado, personalizado  
y éticamente informado de la analgesia perioperatoria puede optimizar el control del dolor sin  
comprometer la seguridad ni la lucidez del paciente.  
Palabras claves: Analgesia multimodal; Bloqueo regional; Dolor posquirúrgico; Delirio  
posoperatorio; Respuesta neuroendocrina.  
Abstract  
Background: Adequate perioperative analgesia is essential to improve outcomes in major  
surgery. Poorly controlled postoperative pain is associated with systemic complications, including  
excessive neuroendocrine activation, delirium, and prolonged recovery (1,2). Thus arises the  
dilemma between achieving optimal pain control versus avoiding depression of consciousness  
from sedative drugs. Objective: This critical review analyzes recent evidence on multimodal  
analgesiacombining regional blocks and intravenous opioidsversus conventional systemic  
opioid analgesia in patients undergoing major abdominal surgery. We examine the  
pathophysiology of pain and the neuroendocrine response to surgical trauma, the effects of  
different anesthetic techniques on the central nervous system, and the ethics of “necessary pain”  
in anesthesia practice. Methods: We included meta-analyses, clinical trials, and guidelines  
published in the last 10 years involving humans. Results: Current literature suggests regional  
analgesic techniques blunt the surgical stress response and reduce cardiorespiratory  
complications in high-risk patients (4,6). Multimodal analgesia has been associated with lower  
opioid consumption and lower incidence of postoperative delirium, permitting faster recovery  
(
2,7). However, we discuss conflicting results from recent studies regarding consciousness  
preservation and long-term outcomes. Conclusions: A balanced, personalized, and ethically  
informed perioperative analgesic approach can optimize pain control without compromising  
patient safety or lucidity.  
Keywords: Multimodal analgesia; Regional block; Postoperative pain; Postoperative delirium;  
Neuroendocrine response.  
quirúrgico y el dolor activan la  
1. Introducción  
respuesta de estrés neuroendocrino,  
caracterizada por liberación de  
catecolaminas, cortisol y citocinas  
inflamatorias, lo cual altera la  
El dolor agudo posoperatorio es una  
de las quejas más frecuentes de los  
pacientes tras una cirugía. Se estima  
que hasta 80% de los pacientes  
experimentan algún grado de dolor  
después de operarse, y en alrededor  
del 2040% el dolor es moderado a  
severo (1). No solo el dolor resulta  
angustiante, sino que su manejo  
inadecuado puede desencadenar  
una cascada de consecuencias  
fisiológicas adversas. El trauma  
homeostasis  
morbilidad  
y
contribuye  
a
cardiopulmonar,  
hiperglucemia e inmunosupresión  
5). Clínicamente, se ha vinculado el  
(
dolor mal controlado con delirium  
agudo, retardo en la movilización,  
prolongación  
de  
la  
estancia  
hospitalaria e incluso desarrollo de  
dolor crónico postquirúrgico (1,2). En  
Revista Científica Arbitrada en Investigaciones de la Salud ‘‘GESTAR”. Vol. 9, Núm. 17 (Ed. Ene  Jun  
026) ISSN: 2737-6273  
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Conciencia suspendida: revisión crítica de la analgesia multimodal y su impacto en la fisiología del dolor en  
pacientes quirúrgicos de alto riesgo.  
pacientes mayores o con deterioro  
cognitivo previo, el dolor intenso en  
hacia la analgesia multimodal (3).  
Este enfoque, respaldado por guías  
contemporáneas de manejo del dolor  
postoperatorio, consiste en combinar  
diferentes clases de analgésicos y  
el  
posoperatorio  
aumenta  
significativamente el riesgo de  
delirium, un síndrome de disfunción  
cerebral aguda asociado a mayor  
mortalidad y pérdida funcional (2,7).  
Un estudio sistemático reciente  
encontró que el dolor agudo no  
tratado se asocia a tres veces mayor  
odds de desarrollar delirium, y  
asimismo el uso elevado de opioides  
técnicas  
(opioides,  
AINE,  
anestésicos locales regionales,  
bloqueadores NMDA, agonistas α2,  
etc.)  
para  
atacar  
múltiples  
mecanismos del dolor, reduciendo la  
necesidad de opioides y sus efectos  
adversos (3). La analgesia regional,  
mediante bloqueos neuroaxiales o  
de nervios periféricos, juega un rol  
central en este esquema al  
proporcionar alivio del dolor de forma  
localizada sin deprimir globalmente  
la conciencia. Diversos protocolos de  
Enhanced Recovery After Surgery  
(ERAS) recomiendan firmemente  
(morfina o fentanilo) se relaciona con  
mayor incidencia de delirium en  
pacientes críticos (7). Esto sugiere  
que optimizar el control analgésico  
podría reducir la neurotoxicidad y el  
delirium  
posoperatorio,  
en poblaciones  
especialmente  
vulnerables.  
emplear  
técnicas  
analgésicas  
Históricamente,  
la  
analgesia  
multimodales (incluyendo infiltración  
de anestésico local, bloqueos  
regionales continuos, infusiones  
analgésicas no opioides) para  
mejorar el control del dolor y  
minimizar el uso de opioides  
sistémicos en cirugías abdominales  
abiertas o laparoscópicas (10).  
posquirúrgica se centró en opioides  
sistémicos, efectivos para mitigar el  
dolor pero con efectos secundarios  
dosis-dependientes:  
depresión  
respiratoria, sedación profunda, íleo  
paralítico, náuseas y delirio, entre  
otros. En las últimas décadas, ante la  
evidencia de que una estrategia  
opioidocéntrica conlleva riesgos y  
puede empeorar la recuperación, ha  
surgido un cambio de paradigma  
Estudios clínicos han comenzado a  
comparar directamente la estrategia  
multimodal (por ejemplo, anestesia  
294  
Barrios-Ramirez et al. (2026)  
epidural combinada con analgésicos  
sistémicos) versus la analgesia  
convencional basada solo en  
opioides intravenosos en cirugía  
2. Metodología  
realizó una  
Se  
búsqueda  
bibliográfica exhaustiva en PubMed,  
Scopus y Embase de literatura  
publicada entre 2015 y 2025 en  
idioma inglés o español, sobre  
humanos adultos, relacionada con  
analgesia perioperatoria y resultados  
en cirugía mayor. Se utilizaron  
términos MeSH y palabras clave  
mayor  
abdominal,  
reportando  
indicios de mejor control del dolor  
con menos opioides y potencial  
reducción de complicaciones en los  
esquemas multimodales (4,5). Sin  
embargo, persiste el debate sobre el  
impacto en desenlaces “duros” como  
delirium, recuperación funcional y  
como “multimodal analgesia”,  
regional anesthesia”, “postoperative  
mortalidad,  
especialmente  
en  
pain”, “delirium”, “surgical stress  
response”, entre otros.  
pacientes quirúrgicos de alto riesgo.  
Esta revisión tiene como objetivo  
general analizar el equilibrio entre el  
control analgésico óptimo y la  
preservación de la conciencia en  
pacientes anestesiados, a la luz de la  
evidencia científica reciente. Se  
abordan (a) la fisiopatología del dolor  
agudo posquirúrgico y la respuesta  
neuroendocrina al trauma, (b) el  
impacto de diferentes técnicas  
anestésico-analgésicas sobre el  
sistema nervioso central incluyendo  
Se  
priorizaron  
metaanálisis,  
revisiones sistemáticas, ensayos  
clínicos aleatorizados y guías de  
práctica clínica relevantes. Como  
criterio de inclusión se consideraron  
estudios enfocados en cirugías  
abdominales mayores o poblaciones  
quirúrgicas de alto riesgo (ej.  
ancianos,  
comorbilidades  
que evaluaran  
significativas)  
esquemas analgésicos diferentes  
por ejemplo, bloqueo regional +  
(
efectos  
sobre  
y
la  
conciencia,  
(c)  
analgesia sistémica vs opioides  
solos) y sus efectos sobre el control  
del dolor, incidencia de delirium u  
otras complicaciones y parámetros  
de recuperación.  
cognición  
delirium,  
y
consideraciones éticas en torno al  
dolor necesario” y la toma de  
decisiones para evitar tanto el  
sufrimiento como la sedación  
excesiva.  
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Conciencia suspendida: revisión crítica de la analgesia multimodal y su impacto en la fisiología del dolor en  
pacientes quirúrgicos de alto riesgo.  
Se  
excluyeron  
estudios  
en  
nociceptores periféricos por el daño  
tisular quirúrgico, con conducción de  
impulsos aferentes a través de la  
médula espinal hasta centros  
superiores del cerebro donde se  
genera la experiencia dolorosa. Este  
poblaciones pediátricas, animales de  
experimentación o publicados antes  
de 2015 salvo referencias clásicas  
de contexto. La selección final  
incluyó ≥20 fuentes entre artículos  
originales  
y
de revisión. La  
estímulo  
nociceptivo  
intenso  
información se extrajo y analizó de  
desencadena una respuesta de  
estrés neuroendocrino-inmunológica  
que busca restaurar la homeostasis  
pero que, si es exagerada, puede ser  
forma  
narrativa, identificando  
consistentes  
resultados  
y
discrepancias entre estudios. No se  
realizó metaanálisis debido a la  
perjudicial.  
Clásicamente  
se  
heterogeneidad  
intervenciones  
reportados.  
de  
las  
describen tres fases en la respuesta  
al trauma: una fase inicial “ebb” de  
hipodinamia, seguida de una fase  
y
desenlaces  
flow” hipercatabólica caracterizada  
por liberación de catecolaminas  
adrenalina, noradrenalina)  
Esta revisión se estructura según las  
normas para artículos de revisión,  
incorporando el formato Vancouver  
para las referencias citadas en el  
texto (números entre paréntesis) y  
siguiendo las recomendaciones  
PRISMA en lo aplicable a revisiones  
narrativas.  
(
y
activación del eje hipotálamo-  
hipófisis-suprarrenal con secreción  
de  
cortisol,  
hormona  
adrenocorticotropa y otras hormonas  
de estrés, además de una cascada  
proinflamatoria (5).  
Este estado conlleva taquicardia,  
3
. Resultados y discusión  
hipertensión,  
aumento  
y
de  
la  
gluconeogénesis  
lipólisis  
Fisiopatología  
quirúrgico  
del  
dolor  
(hiperglucemia),  
retención  
y
respuesta  
hidrosalina, estado procoagulante e  
inmunosupresión relativa. En  
neuroendocrina al trauma  
El dolor agudo postquirúrgico resulta  
de la activación masiva de  
cirugías mayores, la magnitud de la  
respuesta de estrés se asocia a la  
296  
Barrios-Ramirez et al. (2026)  
incidencia de complicaciones: por  
ejemplo, niveles elevados de cortisol  
observacionales han mostrado que  
pacientes que evolucionan a dolor  
crónico refieren haber tenido dolor  
agudo más intenso en los días  
inmediatos a la cirugía (1), lo que  
sugiere que un control analgésico  
efectivo temprano podría mitigar la  
sensibilización central y prevenir la  
cronificación del dolor.  
e
IL-6  
postoperatorios  
se  
correlacionan con mayor riesgo de  
infección, disfunción orgánica e  
incluso peor supervivencia en  
pacientes oncológicos (5,6).  
El dolor no controlado es uno de los  
principales  
respuesta  
exagerada.  
detonantes  
de  
la  
neuroendocrina  
estimulación  
Dado este contexto fisiopatológico,  
La  
la  
analgesia  
óptima  
en  
el  
nociceptiva sostenida mantiene  
activa la rama simpática del sistema  
nervioso autónomo, resultando en  
perioperatorio no solo busca el  
confort del paciente, sino que es  
fundamental para modular la  
respuesta de estrés y evitar sus  
consecuencias deletéreas. Una  
premisa clave es que la analgesia  
liberación  
prolongada  
de  
catecolaminas. Esto puede precipitar  
eventos adversos, como demandas  
aumentadas de oxígeno miocárdico  
que en pacientes con enfermedad  
coronaria pueden desencadenar  
isquemia o infarto (5). Asimismo, el  
dolor intenso se asocia con  
restricción ventilatoria (por dolor  
torácico o abdominal), favoreciendo  
atelectasias e hipoventilación que  
regional  
(bloqueos  
neurales  
centrales  
o periféricos) puede  
atenuar de forma significativa la  
respuesta neuroendocrina al  
bloquear la transmisión nociceptiva  
desde la periferia.  
Por ejemplo, el bloqueo epidural  
torácico continuo ha demostrado  
incrementan  
riesgo  
de  
suprimir  
la  
elevación  
de  
complicaciones pulmonares.  
catecolaminas plasmáticas hasta 24  
horas tras una cirugía mayor  
comparado con anestesia general  
A largo plazo, la persistencia de  
dolor agudo severo contribuye al  
desarrollo  
de  
dolor  
crónico  
sola  
(6).  
Durante  
cirugías  
postquirúrgico,  
fenómeno  
abdominales, la combinación de  
anestesia epidural con anestesia  
general previene en gran medida el  
documentado en hasta 10%50% de  
ciertos procedimientos. Estudios  
297  
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pacientes quirúrgicos de alto riesgo.  
incremento de cortisol sérico y  
adrenalina urinaria observado con  
anestesia general sola (6). De igual  
Un metaanálisis de estudios en  
cirugía abdominal y torácica halló  
que los pacientes con analgesia  
epidural presentaron menor riesgo  
de trombosis venosa profunda y  
modo,  
en  
cirugías electivas  
urológicas  
abdominales  
y
ortopédicas, se ha documentado que  
la anestesia espinal subaracnoidea  
produce menores concentraciones  
de cortisol posoperatorio y menor  
hiperglucemia comparada con la  
anestesia general (6).  
eventos  
cardiacos  
isquémicos,  
gracias al efecto vasodilatador y  
simpaticolítico del bloqueo que  
mejora la perfusión y reduce la  
demanda miocárdica (6). Asimismo,  
la analgesia epidural torácica mejora  
la función pulmonar (aumenta la  
capacidad vital y la respiración  
profunda al aliviar el dolor),  
Estos hallazgos confirman que  
bloquear la aferencia dolorosa en el  
neuroeje rompe el círculo reflejo de  
estrés, proporcionando un medio  
eficaz de control neuroendocrino. La  
inhibición farmacológica del dolor a  
nivel central también reduce la  
traduciéndose  
en  
menos  
complicaciones respiratorias como  
neumonía o atelectasias (6).  
En cirugías abdominales, al mitigar  
el íleo paralítico reflejo, la anestesia  
epidural con bupivacaína acelera el  
retorno de la función gastrointestinal,  
reduciendo la duración del íleo  
activación  
simpática  
a
refleja,  
contribuyendo  
estabilidad  
hemodinámica (menor taquicardia e  
hipertensión intra y posoperatoria).  
posoperatorio  
comparada  
con  
Además de modular hormonas del  
estrés, la analgesia regional y  
opioides sistémicos (6).  
multimodal  
conlleva  
beneficios  
Estas ventajas fisiológicas cobran  
especial relevancia en pacientes de  
alto riesgo por ejemplo, ancianos  
clínicos medibles en órganos diana.  
La literatura ha señalado que las  
técnicas regionales se asocian a  
menor incidencia de complicaciones  
cardiovasculares y respiratorias en  
ciertos contextos (4,6).  
frágiles  
o
con comorbilidades  
cardiovasculares, en quienes la  
reducción del estrés quirúrgico  
podría marcar la diferencia en la  
evolución clínica. De hecho, hay  
298  
Barrios-Ramirez et al. (2026)  
evidencia poblacional de que la  
utilización de analgesia epidural  
perioperatoria se asocia con menor  
mortalidad a 30 y 90 días en cirugía  
abdominal de emergencia, tras  
ajustar por factores de riesgo (11).  
En un estudio de cohorte con 4920  
pacientes de laparotomía de  
urgencia, el uso de epidural se  
vinculó a una reducción del 2025%  
en la mortalidad ajustada, sin  
aumentar eventos adversos (11).  
facilitando  
una  
más  
recuperación  
rápida.  
homeostática  
A
continuación, se explora cómo estas  
intervenciones analgésicas impactan  
específicamente en el sistema  
nervioso central y en el estado de  
conciencia del paciente anestesiado.  
Impacto  
de  
las  
técnicas  
anestésicas sobre el sistema  
nervioso central  
El plan anestésico perioperatorio  
ideal suele definirse como un  
Si bien estudios aleatorizados a gran  
escala son difíciles de realizar en  
este contexto, estos hallazgos  
apoyan el concepto de que atenuar  
farmacológicamente la respuesta  
fisiológica al dolor y trauma puede  
mejorar resultados clínicos.  
(
(
trípode” compuesto por hipnosis  
inconsciencia),  
antinocicepción)  
analgesia  
relajación  
y
muscular. Alcanzar el balance  
adecuado es crítico: una anestesia  
demasiado “ligera” puede dejar al  
paciente con dolor intenso o incluso  
En síntesis, el control óptimo del  
dolor agudo no solo brinda  
comodidad sino que evita una  
con  
recuerdo  
intraoperatorio  
(conciencia  
mientras  
intraanestésica),  
que  
una  
anestesia  
cascada  
nociva  
de  
eventos  
demasiado “profunda” con exceso de  
fisiológicos: limita la respuesta  
adrenérgica excesiva, previene  
complicaciones cardiovasculares y  
respiratorias, y podría disminuir la  
transición a dolor crónico. La  
fármacos hipnóticos o opioides  
puede  
provocar  
inestabilidad  
depresión  
hemodinámica,  
respiratoria prolongada y retraso en  
el despertar.  
analgesia regional  
multimodales  
y
enfoques  
En este contexto, las técnicas  
analgésicas empleadas influyen  
directamente sobre el sistema  
nervioso central (SNC) del paciente  
representan  
herramientas fundamentales para  
lograr este propósito, bloqueando de  
raíz los impulsos nociceptivos y  
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pacientes quirúrgicos de alto riesgo.  
y su nivel de conciencia durante y  
después de la cirugía.  
sueño-vigilia, y en algunos casos  
efectos psicoactivos directos (p. ej.,  
meperidina se asocia  
a
Los opioides sistémicos, pilar  
tradicional de la analgesia, actúan  
como depresores centrales al unirse  
a receptores µ en el cerebro y la  
médula espinal. Si bien alivian el  
alucinaciones y mayor riesgo de  
delirium). Un metaanálisis reciente  
encontró que la exposición a morfina  
o
fentanilo  
incrementa  
significativamente la probabilidad de  
delirium en pacientes críticos,  
sugiriendo que en la práctica clínica  
se debe buscar minimizar la dosis  
necesaria de estos agentes (7).  
dolor  
eficazmente,  
su  
efecto  
secundario intrínseco es la sedación  
dosis-dependiente. En pacientes  
vulnerables, altas dosis de opioides  
pueden  
inducir  
somnolencia  
profunda, confusión e incluso coma.  
En el posoperatorio inmediato, esto  
se traduce en un paciente menos  
reactivo, con puntajes altos en  
escalas de sedación, lo cual puede  
dificultar la evaluación neurológica y  
Por otro lado, las técnicas de  
anestesia regional permiten lograr  
analgesia potente manteniendo al  
paciente consciente o con mínima  
sedación. Por ejemplo, en cirugías  
bajo bloqueo neuroaxial (raquídea o  
epidural) combinada con sedación  
superficial, el paciente puede  
retardar la extubación  
rehabilitación temprana.  
y
la  
respirar  
espontáneamente y  
reflejos protectores,  
Más preocupante, existe una  
conexión establecida entre la  
administración de opioides y el  
conservar  
evitando la inconsciencia profunda.  
Esto es especialmente ventajoso en  
ancianos: estudios en cirugía de  
cadera muestran que la anestesia  
espinal con sedación leve reduce la  
exposición a agentes hipnóticos y  
podría asociarse a menor incidencia  
desarrollo  
de  
delirium  
postoperatorio, especialmente en  
adultos mayores (7). Los opioides  
pueden contribuir al delirium por  
varios mecanismos: depresión de la  
actividad  
inducción de estados de hipoxemia o  
hipercapnia por depresión  
respiratoria, alteraciones del ciclo  
colinérgica  
cortical,  
de  
delirium  
comparado  
con  
anestesia general más opioides,  
300  
Barrios-Ramirez et al. (2026)  
aunque los datos son heterogéneos  
roles importantes en los desenlaces  
neurológicos.  
(16,19).  
Ensayos controlados han explorado  
esta cuestión. El ensayo  
La profundidad de la anestesia e  
hipnosis es otro factor crucial para la  
salud cerebral. La monitorización  
neurofisiológica con índices basados  
en EEG (p. ej., índice biespectral,  
BIS) permite ajustar la dosis de  
hipnóticos para evitar tanto la  
Randomized Trial of Awake Regional  
Anesthesia (RAGA, 2022) comparó  
anestesia regional (espinal) versus  
general en ancianos con fractura de  
cadera y no encontró diferencias  
significativas en la tasa de delirium  
postoperatorio (~20% en ambos  
grupos), aunque sí redujo la  
necesidad de ventilación mecánica y  
opioides intraoperatorios (16). De  
forma similar, el estudio REGAIN  
infradosificación  
conciencia intraoperatoria) como la  
sobredosificación (supresión  
(riesgo  
de  
excesiva de la actividad cortical).  
Estudios han indicado que la  
anestesia muy profunda puede  
relacionarse con más delirium. Un  
ensayo en adultos mayores (CODA,  
Lancet 2013) reportó que mantener  
un BIS objetivo de ~50 (anestesia  
más ligera) redujo la incidencia de  
delirium comparado con anestesia  
(
NEJM 2021) en >1600 pacientes de  
cirugía de cadera no mostró  
diferencias en resultados  
funcionales ni cognitivos a 60 días  
entre anestesia espinal y general,  
indicando que la mera elección de  
técnica anestésica (regional vs  
general) no garantiza por sí sola una  
prevención del delirium o deterioro  
cognitivo (19). Estos hallazgos  
sugieren que, si bien la anestesia  
regional disminuye la exposición a  
estándar  
embargo,  
más  
profunda. Sin  
investigaciones  
posteriores han arrojado resultados  
mixtos. El ensayo ENGAGES (JAMA  
2019), que incluyó ~1200 pacientes  
de ≥60 años, no encontró diferencias  
significativas en delirium entre  
grupos con anestesia guiada por BIS  
vs cuidado habitual (delirium ~26%  
en ambos) (18). Estos resultados  
contradictorios sugieren que no solo  
la profundidad hipnótica, sino el  
anestésicos  
sistémicos,  
otros  
factores (como la profundidad de la  
sedación utilizada junto con el  
bloqueo, el manejo del dolor  
posoperatorio propia  
y
la  
vulnerabilidad del paciente) juegan  
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pacientes quirúrgicos de alto riesgo.  
manejo analgésico y otros factores,  
modulan el riesgo de delirium.  
electroencefalográfico no REM,  
protegiendo la función sináptica.  
Una intervención farmacológica de  
creciente interés es el uso de  
agonistas α2-adrenérgicos (como  
dexmedetomidina) como adyuvantes  
En el intraoperatorio, la infusión de  
dexmedetomidina como parte de la  
anestesia balanceada también ha  
demostrado reducir la incidencia de  
delirium y agitación emergente en  
varios metaanálisis, por lo que se ha  
incorporado en protocolos de  
anestesia para pacientes de alto  
riesgo cognitivo (2). De hecho, la  
dexmedetomidina es uno de los  
pocos fármacos con evidencia  
consistente en disminuir delirium, y  
su uso perioperatorio se recomienda  
en guías de práctica para prevenir  
delirium en adultos mayores (2,9).  
sedo-analgésicos.  
La  
dexmedetomidina produce sedación  
de tipo “vigil”, semejante al sueño  
fisiológico, con mínimo efecto  
depresor respiratorio, a la vez que  
posee propiedades analgésicas y  
opioides ahorradores. Un importante  
ensayo  
clínico  
en  
pacientes  
ancianos de cirugía no cardiaca  
mostró que una infusión nocturna de  
dosis baja de dexmedetomidina en  
UCI  
redujo  
notablemente  
la  
En  
contraposición,  
otras  
incidencia de delirium (9% vs 23%  
placebo) (9).  
farmacoterapias propuestas no han  
mostrado eficacia clara: por ejemplo,  
la administración profiláctica de  
Otro estudio en China (JAMA 2016)  
encontró  
administrando dexmedetomidina a  
,1 µg/kg/h desde el fin de la cirugía:  
resultados  
similares  
ketamina  
intraoperatoria,  
que  
teóricamente podría disminuir el  
dolor y el consumo de opioides, no  
redujo la incidencia de delirium en un  
ensayo multicéntrico (17). En dicho  
0
los pacientes tratados tuvieron  
menos delirium y mejor calidad del  
sueño. Este efecto benéfico se  
atribuye a que la dexmedetomidina  
facilita un estado sedante analgésico  
con preservación relativa de la  
actividad colinérgica y del patrón  
estudio dosis  
(Lancet  
2017),  
subanestésicas de ketamina incluso  
se asociaron  
psicológicos  
a
más efectos  
adversos (sueños  
vívidos, alucinaciones) sin beneficio  
en dolor ni delirium, indicando que no  
302  
Barrios-Ramirez et al. (2026)  
es una estrategia justificada para  
este fin (17).  
mantener al paciente estable. De tal  
forma, se minimiza la depresión  
cortical excesiva, facilitando un  
despertar más claro.  
En suma, las estrategias anestésicas  
que priorizan la analgesia sobre la  
hipnosis  
favorecer una mejor recuperación  
neurológica. Un concepto  
profunda  
tienden  
a
Evidencia de estudios en cirugía  
ortopédica gerátrica indica que  
mantener sedación ligera (p. ej.,  
Ramsay 23) durante anestesia  
implementado en unidades de  
cuidado intensivo y cada vez más  
aplicado en anestesiología es el de  
regional se asocia  
a
menor  
que  
incidencia de delirium  
“analgesia first”, que propone tratar  
sedaciones profundas (p. ej.,  
agresivamente el dolor y emplear la  
mínima sedación necesaria.  
Ramsay 45) (8). En el ensayo  
STRIDE  
(JAMA  
Surg  
2018),  
pacientes ≥65 años con fractura de  
cadera asignados a sedación ligera  
con propofol durante la anestesia  
raquídea tuvieron 50% menos  
delirium que aquellos con sedación  
profunda (incidencia 19% vs 40% en  
subgrupo de menor comorbilidad)  
Las guías de la SCCM 2018 para  
pacientes críticos enfatizan iniciar  
siempre evaluando y controlando el  
dolor antes de escalar sedantes (13).  
Esto se basa en que muchas veces  
el dolor es el motor de la agitación; al  
aliviarlo con analgésicos (opioides,  
acetaminofén, bloqueos), puede  
evitarse sedar profundamente al  
paciente, preservando su capacidad  
de interactuar y reduciendo el riesgo  
de delirium (13).  
(8).  
Aunque este beneficio no se observó  
en pacientes más frágiles con  
comorbilidades  
avanzadas,  
el  
estudio sugiere que evitar la  
sedación excesiva intraoperatoria  
puede ser determinante en la  
aparición de delirium para algunos  
pacientes (8).  
Trasladado al intraoperatorio, este  
principio sugiere que una anestesia  
balanceada con adecuada analgesia  
(por ejemplo, bloqueo epidural,  
infusión de lidocaína  
o
En conclusión, el impacto sobre el  
SNC de las técnicas anestésicas es  
evidente: la analgesia regional evita  
dexmedetomidina) permite usar  
menos hipnóticos generales para  
303  
Revista Científica Arbitrada en Investigaciones de la Salud ‘‘GESTAR”. Vol. 9, Núm. 17 (Ed. Ene  Jun  
026) ISSN: 2737-6273  
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Conciencia suspendida: revisión crítica de la analgesia multimodal y su impacto en la fisiología del dolor en  
pacientes quirúrgicos de alto riesgo.  
la inconsciencia generalizada y  
podría disminuir la perturbación  
cognitiva postoperatoria al requerir  
menos fármacos depresores del  
SNC; el control óptimo del dolor  
reduce los estímulos nocivos que  
contribuyen al delirio; y la elección  
cuidadosa de agentes sedantes  
pancreatectomías) se asocia con  
intenso dolor postoperatorio debido a  
amplias incisiones y manipulación  
visceral. El manejo analgésico  
tradicionalmente ha dependido de  
opioides sistémicos administrados  
mediante bombas de analgesia  
controlada por el paciente (PCA).  
(
favoreciendo  
fármacos  
y
como  
Si bien la analgesia con opioides IV  
puede proporcionar alivio adecuado  
en reposo, suele ser subóptima para  
el dolor dinámico (al movilizarse o  
dexmedetomidina  
evitando  
benzodiacepinas de acción larga)  
puede preservar mejor la función  
mental.  
toser)  
y
conlleva los efectos  
mencionados. En  
La clave es lograr un equilibrio donde  
se suprima el dolor de manera  
efectiva pero manteniendo la menor  
interferencia posible con la actividad  
cerebral normal. Las próximas  
adversos  
contraste, la analgesia multimodal,  
particularmente la combinación de  
un bloqueo regional continuo con  
analgesia sistémica no opioide y  
mínimas dosis de opioides, se ha  
propuesto como estrategia superior.  
secciones  
abordan  
cómo este  
comparativamente  
equilibrio se logra en la práctica a  
través de la analgesia multimodal  
versus los enfoques tradicionales, y  
A continuación, se comparan ambos  
enfoques en términos de control del  
dolor, requerimiento de opioides,  
nivel de conciencia, incidencia de  
discuten  
los  
aspectos  
éticos  
inherentes.  
delirium  
y
recuperación  
Analgesia multimodal vs opioides  
sistémicos solos en cirugía  
abdominal mayor  
postoperatoria, con base en la  
evidencia disponible.  
Control del dolor  
La cirugía abdominal mayor (por  
ejemplo, resecciones colorrectales,  
cirugías de aneurisma aórtico,  
Numerosos estudios han mostrado  
que  
la  
analgesia  
regional  
304  
Barrios-Ramirez et al. (2026)  
proporciona un control del dolor al  
menos tan bueno como la analgesia  
opioide sistémica, y frecuentemente  
mejor para el dolor en movimiento.  
dolor intenso dinámico, mientras que  
en reposo pueden ser equivalentes.  
Consumo de opioides  
Un  
objetivo  
central  
de  
la  
Un meta-análisis (Viderman et al.,  
multimodalidad es reducir la cantidad  
de opioides necesaria. Los bloqueos  
regionales eficazmente eliminan la  
necesidad de opioides para el área  
corporal inervada, al menos durante  
su duración.  
2
022) que incluyó 7 ensayos con 529  
pacientes de cirugía abdominal  
comparó PCA epidural vs PCA IV  
con opioides (4). Los resultados  
indicaron que el dolor en reposo a las  
24 horas fue similar en ambos  
grupos (diferencia media ~0 en  
escala 010), lo cual refleja que la  
analgesia sistémica puede ser  
suficiente para el dolor basal en  
reposo (4).  
Estudios  
reportan  
reducciones  
marcadas en el consumo acumulado  
de morfina en las primeras 48 horas  
cuando se utiliza analgesia epidural  
o bloqueos periféricos continuos,  
comparado con PCA intravenosa.  
Por ejemplo, en el metaanálisis  
citado, los pacientes con epidural  
Sin embargo, el dolor al toser o  
moverse tendió a ser menor con  
analgesia epidural (diferencia ~0,4  
en escala 010, p=0,06, favorable a  
epidural), sugiriendo mejor analgesia  
dinámica con el bloqueo regional (4).  
recibieron morfina  
equivalente total postoperatoria  
aunque el estudio no dio cifras  
menos  
(
agregadas en el abstract) (4).  
En la práctica, pacientes con  
epidural torácica suelen reportar  
menor dolor al deambular y realizar  
respiraciones profundas, facilitando  
Otra revisión señala que los  
protocolos ERAS que incluyen  
analgesia regional y fármacos como  
acetaminofén/NSAIDs  
disminuir en 3050%  
logran  
los  
la  
fisioterapia  
respiratoria  
y
deambulación temprana. Por tanto,  
en cuanto a intensidad de dolor, la  
requerimientos de opioides (10).  
Esta reducción conlleva menor  
incidencia de efectos secundarios  
dosis-dependientes de opioides:  
multimodal  
(especialmente  
con  
epidural continua) suele superar a  
los opioides solos en escenarios de  
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Revista Científica Arbitrada en Investigaciones de la Salud ‘‘GESTAR”. Vol. 9, Núm. 17 (Ed. Ene  Jun  
026) ISSN: 2737-6273  
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Conciencia suspendida: revisión crítica de la analgesia multimodal y su impacto en la fisiología del dolor en  
pacientes quirúrgicos de alto riesgo.  
depresión respiratoria, íleo, náuseas  
y delirium.  
en el posoperatorio inmediato, al no  
requerir altas dosis de sedantes u  
opioides.  
De hecho, al disminuir la exposición  
a opioides, la analgesia multimodal  
puede disminuir la tasa de delirium  
Un estudio aleatorizado en cirugía  
colorrectal reportó menores puntajes  
de sedación en pacientes con  
epidural vs PCA IV opioide durante  
las primeras 24 h, aunque la  
diferencia no alcanzó significación  
estadística (4). En general, los  
pacientes con epidural presentan  
menos somnolencia diurna y pueden  
colaborar antes en ejercicios de  
rehabilitación.  
posoperatorio  
relacionada  
a
medicamentos (2,7). En un contexto  
cardíaco, un ensayo (DEXACET)  
mostró que agregar paracetamol y  
dexmedetomidina redujo el uso de  
morfina y la incidencia de delirium  
comparado con solo opioides (5).  
Por ende:  
Opioides sistémicos solos:  
Por el contrario, con opioides IV es  
tienen alto consumo de opioides  
frecuente  
cierta  
obnubilación,  
(p. ej., morfina PCA típicamente  
especialmente en adultos mayores,  
2040 mg/24 h en cirugía  
pudiendo contribuir  
hipoactivo.  
a
delirium  
abdominal) con riesgo de efectos  
adversos significativos.  
Cabe recalcar que la analgesia  
regional no está exenta de efectos  
en SNC: la hipotensión por bloqueo  
simpático puede reducir la perfusión  
Multimodal  
(bloqueo  
+
adyuvantes):  
consumo  
de  
opioides claramente menor,  
frecuentemente con un ahorro  
cerebral  
si  
no  
se  
maneja  
algunos  
>
50% de dosis de morfina (1,5).  
adecuadamente,  
y
anestésicos locales en infusión  
sistémica pueden producir niveles  
Efectos sobre la conciencia y  
cognición  
plasmáticos  
que  
causen  
Aquí la diferencia fundamental es  
que la analgesia regional permite al  
paciente estar más despierto y lúcido  
somnolencia o toxicidad (dosis  
altas).  
306  
Barrios-Ramirez et al. (2026)  
Sin embargo, en general la analgesia  
multimodal favorece la preservación  
de la claridad mental al evitar la  
necesidad de sedación profunda  
para confort. Esto es evidente en  
cirugías bajo anestesia regional  
pura: pacientes mayores operados  
con raquianestesia muchas veces  
despiertan sin delirium, en contraste  
con la anestesia general donde el  
desencadenante  
opioides.  
y
minimizar  
Estudios  
observacionales  
han  
encontrado menor incidencia de  
delirium en pacientes con analgesia  
regional  
que  
con  
opioides  
intravenosos, especialmente en  
poblaciones de alto riesgo (2). Un  
análisis retrospectivo en cirugía  
abdominal de alto riesgo reportó  
“despertar” con múltiples fármacos  
menos  
delirium  
en  
quienes  
epidural  
en el organismo puede ser más  
confuso.  
recibieron  
anestesia  
continua, atribuyéndose a mejor  
alivio del dolor (y quizá efecto  
antiinflamatorio central del bloqueo).  
No obstante, estudios controlados no  
han mostrado diferencias drásticas  
en incidencia de delirium entre  
técnicas, posiblemente porque en  
ambos grupos se optimiza el manejo  
Adicionalmente, como se mencionó,  
ensayos han demostrado que la  
combinación de analgésicos no  
opioides (paracetamol, AINE) y  
(16,19). Aún así, se considera que  
un buen control del dolor (vía  
epidural u otra técnica) que evite  
tanto el dolor severo como la  
sobrecarga de opiáceos es la mejor  
estrategia para proteger la función  
cerebral (2,7).  
coadyuvantes  
(gabapentinoides,  
agonistas α2) reduce las tasas de  
delirium en comparación con manejo  
convencional (5). Por ejemplo, el uso  
de dexmedetomidina intraoperatoria  
junto con analgesia multimodal se  
asocia a menos delirium que  
opioides solos (2).  
Delirio postoperatorio  
La evidencia sugiere que una  
analgesia multimodal efectiva puede  
disminuir el riesgo de delirium,  
Por el contrario, en esquemas  
exclusivamente opioides, sobre todo  
con dosis altas de opioides potentes  
principalmente  
componente  
al  
prevenir  
el  
nociceptivo  
(fentanilo,  
hidromorfona),  
es  
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Conciencia suspendida: revisión crítica de la analgesia multimodal y su impacto en la fisiología del dolor en  
pacientes quirúrgicos de alto riesgo.  
frecuente observar delirium, a veces  
de tipo mixto con alucinaciones.  
Tiempo  
de  
recuperación  
y
estancia hospitalaria  
Dicho esto, no toda la literatura  
muestra beneficios claros: en la ya  
Un interés primordial es si la  
analgesia multimodal acelera la  
recuperación funcional y acorta la  
hospitalización en comparación con  
opioides solos. La respuesta parece  
ser afirmativa en muchos contextos.  
mencionada RAGA  
prueba  
(anestesia regional vs general en  
ancianos), la incidencia de delirium  
fue equivalente, lo que indica que la  
mera presencia de un bloqueo  
regional no garantiza eliminar este  
desenlace si otros factores no  
cambian (16).  
En protocolos ERAS de cirugía  
colorectal, la utilización de analgesia  
epidural o bloqueos abdominales  
junto con manejo multimodal se ha  
asociado a una reducción de ~2 días  
en la estancia hospitalaria promedio,  
gracias a mejor control del dolor que  
permite movilización temprana y  
menor incidencia de íleo (10).  
Posiblemente, en ese estudio ambos  
grupos  
recibieron  
cuidados  
optimizados de analgesia (el grupo  
general también pudo recibir  
analgesia multimodal excepto el  
bloqueo),  
homogenizando  
El metaanálisis de Viderman 2022  
halló que la duración de la  
hospitalización fue en promedio 1,13  
días más corta en el grupo de  
analgesia epidural comparado con  
PCA IV (media 8,1 vs 9,2 días,  
p=0,009) (4). Esta diferencia  
significativa sugiere un beneficio  
tangible en recuperación con la  
técnica regional.  
resultados.  
Globalmente, se acepta que un  
régimen multimodal adecuado  
disminuye factores de riesgo de  
delirium (dolor, opioides, sedación  
excesiva),  
por  
lo  
que  
es  
probablemente la mejor práctica  
para minimizar su incidencia, aunque  
delirium es multifactorial y no se  
elimina por completo.  
En cuanto a otras métricas, la  
movilización al sillón e inicio de  
tránsito intestinal ocurrieron más  
308  
Barrios-Ramirez et al. (2026)  
temprano con analgesia multimodal  
en varios estudios. Por ejemplo, se  
ha visto que pacientes con bloqueo  
epidural logran deambular con  
menos dolor al día siguiente y tolerar  
dieta antes que quienes dependen  
de opioides IV (6).  
observaron reducción significativa  
en estancia con epidural vs opioides,  
posiblemente por variabilidad en  
criterios de alta. Aún así, la  
tendencia general favorece a la  
analgesia multimodal en promover  
una recuperación más rápida y  
eficiente.  
Un efecto indirecto es la reducción  
de complicaciones que prolongan la  
internación: al disminuir retención  
Efectos  
adversos  
y
consideraciones de seguridad  
urinaria, íleo  
y
complicaciones  
Cada técnica tiene un perfil de  
efectos adversos distinto. La  
analgesia epidural, por ejemplo,  
puede provocar hipotensión (debido  
al bloqueo simpático extenso) y  
requerir uso de vasopresores;  
también conlleva un pequeño riesgo  
de complicaciones específicas como  
hematoma epidural o infección  
(afortunadamente raras, <1:10.000).  
pulmonares, la analgesia regional  
puede evitar retrasos en el alta.  
Por otro lado, en opioides solos, el  
tiempo de estancia puede alargarse  
por eventos como íleo prolongado (el  
uso de opioides es un factor de  
riesgo mayor), necesidad de  
rescates analgésicos, o manejo de  
delirium.  
Es ilustrativo que en esquemas  
ERAS que prácticamente eliminan  
opioides (opioid-free analgesia),  
algunos estudios reportan mejoras  
en escalas de recuperación y  
satisfacción del paciente, aunque se  
requiere más evidencia consistente  
Sin  
embargo,  
en  
y
manos  
con  
experimentadas  
monitorización, la técnica es segura  
y esos riesgos son manejables.  
En contraste, los opioides sistémicos  
tienen alta incidencia de efectos  
adversos menores: prurito, náuseas  
y vómitos son muy comunes con  
morfina IV (3050% de pacientes); la  
depresión respiratoria grave es  
infrecuente pero potencialmente  
(5).  
No obstante, cabe reconocer que no  
todos los estudios encuentran  
diferencias: algunos RCTs no  
309  
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Conciencia suspendida: revisión crítica de la analgesia multimodal y su impacto en la fisiología del dolor en  
pacientes quirúrgicos de alto riesgo.  
mortal si no se vigila, especialmente  
en PCA basal en ancianos.  
posiblemente porque experimentan  
más efectos molestos  
fluctuaciones de dolor (1).  
y
Desde el punto de vista de la  
conciencia, los opioides pueden  
En cambio, aquellos con analgesia  
multimodal típicamente refieren un  
alivio del dolor más constante y se  
sienten con mayor bienestar general,  
al poder respirar profundo y moverse  
con menos limitación. Las escalas de  
satisfacción favorecen a multimodal  
en varios estudios (aunque este no  
es un desenlace duro, refleja la  
experiencia del paciente).  
causar  
depresión  
respiratoria  
nocturna llevando a hipercapnia e  
hipoxemia, lo cual en sí puede  
precipitar  
delirium  
o
daño  
neurológico.  
Además, se ha documentado que los  
pacientes manejados con opioides  
solos reportan menor satisfacción en  
encuestas de calidad analgésica,  
Tabla 1. Comparación entre analgesia multimodal (incluyendo técnicas regionales) y analgesia  
basada solo en opioides sistémicos en cirugía abdominal mayor.  
Aspecto  
Analgesia  
regional + adyuvantes ± opioides)  
multimodal  
(bloqueo Analgesia  
sistémicos  
solo  
con  
opioides  
Control  
dolor  
del Excelente alivio en reposo y superior en Buen alivio en reposo, pero analgesia  
dolor dinámico (movimiento o tos) (4). dinámica frecuentemente insuficiente  
Pacientes con menor puntaje de dolor al (más dolor al toser/caminar) (4).  
movilizarse.  
Requiere rescates frecuentes.  
Consumo  
opioides  
de Marcada reducción en dosis total de Dependencia total de opioides IV  
opioides postoperatorios gracias al (morfina, fentanilo, etc.), con dosis altas  
bloqueo y co-analgésicos (paracetamol, acumulativas en 48 h. Mayor tasa de  
AINE, etc.), con menor incidencia de náuseas, íleo y depresión respiratoria  
efectos secundarios opioides (2,5).  
proporcional a la dosis (1,7).  
Nivel  
de Paciente típicamente más alerta  
y
Sedación frecuente por opioides,  
conciencia  
colaborador en las primeras horas. Menor especialmente  
sedación diurna; posible necesidad de somnolencia, letargo en periodo  
sedación ligera solo durante bloqueo postoperatorio inmediato. Puede  
regional (8). Menos incidencia de dificultar evaluación neurológica. Mayor  
en  
ancianos:  
confusión  
medicamentos.  
aguda  
relacionada  
a
riesgo de delirium hipoactivo por  
efectos centrales de opioides (7).  
Delirio  
postoperatorio  
Menor riesgo asociado al mejor control del Riesgo más alto de delirium, en especial  
dolor menor uso de opioides en pacientes de edad avanzada. Dolor  
deliriógenos. Estudios muestran mal controlado + altas dosis de opioides  
tendencia a menor incidencia de delirium contribuyen dualmente al delirium (7).  
en esquemas multimodales opioid- Se observan con frecuencia  
y
sparing (2). Nota: aún requiere cuidado, alucinaciones, confusión o agitación  
delirium puede presentarse si hay otros relacionadas con opioides (p. ej.,  
factores (16).  
meperidina, morfina).  
310  
Barrios-Ramirez et al. (2026)  
Recuperación y Recuperación más rápida: deambulación Recuperación algo más lenta: dolor  
estancia  
y rehabilitación precoz facilitadas por puede limitar fisioterapia respiratoria y  
menor dolor. Menor íleo paralítico, movilización temprana. Mayor  
permitiendo reintroducción temprana de incidencia de íleo posoperatorio por  
dieta. Estudios reportan ~1 día menos de opioides, retrasando tolerancia a vía  
estancia hospitalaria en promedio con oral. hospitalaria  
Estancia  
analgesia regional vs opioide (4). Mejor potencialmente prolongada si hay  
puntuación en programas ERAS (10).  
complicaciones derivadas (retención  
urinaria, neumonía, etc.).  
Efectos  
adversos  
principales  
Hipotensión por bloqueo simpático Náuseas/vómitos frecuentes (requieren  
(requiere control hemodinámico). Riesgo antieméticos profilácticos). Prurito  
muy infrecuente de complicaciones del común con opioides espinales o IV.  
bloqueo (hematoma epidural, lesión Depresión respiratoria e hipoventilación  
nerviosa). Necesidad de personal (especialmente con sobredosis o en  
entrenado para manejo de catéter PCA mal ajustada). Íleo prolongado que  
epidural o bloqueos continuos (tiempo aumenta morbilidad. Sedación excesiva  
extra). En general, perfil de efectos y riesgo de aspiración en pacientes muy  
sistémicos (menor somnolientos.  
más  
benigno  
depresión respiratoria, menos náuseas).  
Fuente: Elaborado a partir de (4), (7), (6), (1) según corresponda.  
parcialmente la conciencia dolorosa  
En resumen, la analgesia multimodal  
y particularmente los bloqueos  
del paciente mediante analgesia  
regional permite preservar mejor la  
regionales como el epidural torácico  
continuoofrece ventajas claras en  
el manejo del dolor posquirúrgico  
complejo: mejora el alivio analgésico  
en movimiento, reduce la necesidad  
de opioides (y por ende sus efectos  
indeseables), y suele asociarse con  
una recuperación postoperatoria  
más expedita y satisfactoria.  
conciencia  
cognitiva  
en  
el  
postoperatorio.  
En la siguiente sección, se exploran  
las consideraciones éticas alrededor  
de la toma de decisiones en  
analgesia, incluyendo el concepto  
del “dolor necesario”  
y
cómo  
equilibrar el alivio del dolor con la  
seguridad y autonomía del paciente.  
Los beneficios deben ponderarse  
contra  
recursos  
requeridos  
Consideraciones éticas del “dolor  
(colocación de catéter, vigilancia  
necesario”  
en  
la  
práctica  
hemodinámica) y contraindicaciones  
individuales (p. ej., coagulopatía  
para epidural). No obstante, las  
guías modernas abogan por este  
enfoque en cirugías mayores, y la  
evidencia sugiere que “suspender”  
anestésica  
El manejo del dolor en anestesia y  
cuidados perioperatorios no es solo  
un asunto técnico, sino también  
ético. Los anestesiólogos tienen el  
311  
Revista Científica Arbitrada en Investigaciones de la Salud ‘‘GESTAR”. Vol. 9, Núm. 17 (Ed. Ene  Jun  
026) ISSN: 2737-6273  
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Conciencia suspendida: revisión crítica de la analgesia multimodal y su impacto en la fisiología del dolor en  
pacientes quirúrgicos de alto riesgo.  
deber de aliviar el sufrimiento, pero a  
la vez deben velar por la seguridad y  
el respeto de la autonomía y  
dignidad del paciente.  
cuidadosamente  
beneficio  
analgésico vs. riesgo.  
Por ejemplo, en un paciente añoso  
ligeramente agitado tras la cirugía,  
podría ser más seguro tolerar algo  
Surge así el concepto controvertido  
de “dolor necesario”: ¿Existe un nivel  
de dolor o molestia que, en ciertas  
circunstancias, sea aceptable o  
incluso prudente tolerar para evitar  
males mayores? En otras palabras,  
de  
agitación  
o
molestia  
y
reorientarlo, en lugar de ofrecerle  
benzodiacepinas que lo calmen a  
costa de precipitar delirium.  
De hecho, estudios cualitativos  
muestran que algunos pacientes  
¿
es ético permitir cierto dolor con tal  
de preservar la conciencia y evitar la  
sobre-sedación iatrogénica?  
(especialmente  
en  
cuidados  
paliativos) prefieren conservar la  
claridad mental aunque ello implique  
sufrir más dolor (12). En entrevistas,  
pacientes terminales indicaron que  
En la práctica contemporánea, este  
dilema se manifiesta en escenarios  
como: limitar la sedación profunda  
en un paciente anciano para prevenir  
delirium, aun si experimenta alguna  
incomodidad; o evitar dosis altas de  
opioides en un paciente con riesgo  
de depresión respiratoria, aceptando  
un dolor moderado temporal.  
mantener  
su  
cognición  
y
personalidad era prioritario sobre  
estar completamente libres de dolor  
pero sedados; temían perder la  
conciencia de sus últimos momentos  
o
experimentar alucinaciones  
desagradables por opioides potentes  
12).  
La primera lección ética es el  
principio de no maleficencia: no  
causar daño. Administrar sedantes u  
opioides en exceso puede perjudicar  
al paciente (depresión respiratoria,  
(
Si bien el contexto paliativo difiere  
del perioperatorio, el mensaje es  
similar: el umbral de dolor tolerable  
puede variar según los valores del  
paciente, y muchos valoran estar  
despiertos y dueños de sí por encima  
aspiración,  
delirium,  
alteración  
prolongada de la cognición). Por  
tanto, el clínico debe equilibrar  
312  
Barrios-Ramirez et al. (2026)  
de eliminar hasta el último vestigio  
de dolor.  
implique más medicación”. Respetar  
estas preferencias es parte de la  
toma de decisiones compartida.  
Por otra parte, el principio de  
beneficencia exige al médico  
procurar el bienestar integral del  
paciente. Aliviar el dolor es un deber  
ético el dolor intenso y evitable no  
debe ser impuesto nunca; sin  
embargo, “bienestar” no es solo  
ausencia de dolor, sino también  
conservar funciones, interactuar con  
Evidentemente, durante la anestesia  
general el paciente no puede opinar  
en tiempo real, pero un buen  
anestesiólogo anticipa escenarios y  
planifica con base en lo conversado.  
Por ejemplo, un paciente muy  
temeroso del dolor podría estar  
dispuesto a asumir más somnolencia  
postoperatoria a cambio de que no le  
duela nada al despertar en tal caso  
se prioriza la analgesia completa  
incluso con sedación.  
seres  
queridos,  
rehabilitarse  
prontamente.  
Así, puede ser benéfico permitir un  
dolor leve controlado si con ello el  
paciente puede respirar por sí mismo  
En cambio, un paciente frágil con  
y
evitar ventilación mecánica  
alta  
recuperación podría preferir sentir  
molestias manejables pero  
expectativa  
de  
rápida  
prolongada, por ejemplo.  
Las guías de ética en anestesiología  
enfatizan la importancia de la  
participación del paciente en  
decisiones: autonomía. Siempre que  
sea posible, se debe informar y  
discutir con el paciente las opciones  
analgésicas y sus consecuencias.  
despertarse despejado allí se  
enfatiza bloqueo regional, analgesia  
no opioide y mínima sedación.  
La idea de “dolor necesario” también  
aparece en la rehabilitación: permitir  
un dolor mínimo funcional durante  
fisioterapia puede ser necesario para  
lograr movilidad. Los fisioterapeutas  
a menudo enseñan al paciente a  
diferenciar entre el dolor “esperable  
y útil” (el que se siente al ejercitar  
una articulación para evitar rigidez,  
En el periodo preoperatorio, un  
paciente informado podría decir:  
“Prefiero un bloqueo regional y estar  
menos sedado aunque sienta algo  
durante la cirugía” o al contrario “No  
quiero oír ni sentir nada aunque  
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Revista Científica Arbitrada en Investigaciones de la Salud ‘‘GESTAR”. Vol. 9, Núm. 17 (Ed. Ene  Jun  
026) ISSN: 2737-6273  
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Conciencia suspendida: revisión crítica de la analgesia multimodal y su impacto en la fisiología del dolor en  
pacientes quirúrgicos de alto riesgo.  
por ejemplo) y el dolor patológico  
que debe ser evitado.  
a equilibrar beneficencia y no  
maleficencia.  
Igualmente, en cuidados intensivos,  
los lineamientos modernos proponen  
metas de sedación en que el  
paciente esté despierto e interactivo  
a pesar de algún nivel de dolor  
Por ejemplo, en un posoperatorio  
inmediato de cirugía mayor, quizás el  
paciente refiere dolor 4/10, un nivel  
moderado.  
Administrarle  
más  
opioides podría bajarlo a 0/10 pero  
con alta probabilidad de inducir  
controlable,  
en  
lugar  
de  
profundamente  
sedado  
sin  
somnolencia  
profunda  
e
respuesta al estímulo doloroso (13).  
Se ha comprobado que este enfoque  
de analgesia primero y sedación  
mínima reduce la duración de la  
ventilación mecánica y la incidencia  
de delirium en UCI (13).  
hipoventilación. Mantenerlo en 4/10  
con analgesia multimodal no opioide  
podría ser preferible globalmente.  
¿
Es justificable? Muchos expertos  
dirían que sí, siempre que el dolor  
esté en un rango tolerable y seguro.  
Esto se comunica al paciente: “Tiene  
algo de dolor, pero es importante que  
Desde el punto de vista ético, se  
trata de optimizar la calidad de vida  
incluso en el entorno hospitalario: un  
paciente moderadamente adolorido  
pero consciente puede conversar  
con su familia, participar en su  
cuidado y tomar decisiones, mientras  
que un paciente sin dolor pero  
inconsciente pierde esos valores.  
respire profundamente  
y
esté  
dando  
para  
despierto;  
le  
estamos  
analgésicos  
diferentes  
mantenerlo confortable pero sin  
deprimirlo demasiado.”  
La comunicación honesta es  
fundamental para la aceptación del  
paciente. Si un paciente siente que  
su dolor no es atendido por  
negligencia, se vulnera la confianza;  
pero si se le explica la razón de  
contener la dosis de opioide (por  
ejemplo, “la morfina adicional podría  
afectar su respiración ahora, vamos  
El concepto de “dolor necesario” no  
significa que el médico deba negar  
analgesia;  
más  
bien  
implica  
reconocer que la búsqueda de cero  
dolor no debe cegar frente a las  
consecuencias de los métodos para  
lograrlo. La ética biomédica enseña  
314  
Barrios-Ramirez et al. (2026)  
a usar hielo local y un AINE  
primero”), es más probable que  
colabore y comprenda la intención.  
décadas pasadas, era común que el  
médico decidiera unilateralmente  
cuánto dolor “debía” soportar el  
paciente, a veces infratratando el  
dolor por temores infundados a  
adicciones o efectos adversos.  
Otra arista ética es la justicia y uso  
de recursos. La analgesia regional  
continua puede requerir recursos  
adicionales (bomba de infusión,  
monitoreo, equipo de anestesia en  
control del catéter) que quizá no  
estén disponibles en todos los  
centros o para todos los pacientes.  
Hoy se reconoce el derecho del  
paciente  
a
no  
sentir  
dolor  
innecesario: las escalas de dolor se  
consideran el “quinto signo vital” y su  
control es un indicador de calidad. El  
péndulo se ha movido hacia el alivio  
agresivo del dolor.  
La selección de quién recibe  
técnicas avanzadas debe ser  
equitativa, idealmente guiada por  
criterios clínicos (casos de mayor  
dolor o riesgo). No sería ético  
reservar la analgesia óptima solo a  
algunos por razones no clínicas.  
Afortunadamente, las tendencias  
actuales buscan difundir las técnicas  
regionales ampliamente.  
Sin embargo, estamos aprendiendo  
que más analgesia farmacológica no  
siempre  
equivale  
a
mejor  
recuperación, y que el objetivo no es  
eliminar el dolor a toda costa, sino  
optimizar el bienestar global.  
La ética del cuidado propone atender  
al paciente de forma holística; a  
veces eso implica moderar ciertas  
intervenciones. Como dijo un  
Asimismo, evitar complicaciones  
como delirium redunda en menor  
costo y uso de recursos hospitalarios  
paciente  
anciano  
en  
estudio  
(
menor  
estancia,  
de  
menos  
cualitativo: “No gracias, no quiero  
volver a ‘ver culebras’” (en referencia  
requerimiento  
cuidadores  
especiales), lo que alinea la ética con  
la eficiencia sanitaria.  
a
alucinaciones opioides) (12).  
Escuchar tales preferencias es parte  
de la ética del respeto.  
Por último, la cuestión del “dolor  
necesario” invita a reflexionar sobre  
el paternalismo vs autonomía. En  
En conclusión, manejar el delicado  
equilibrio entre dolor y conciencia  
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Revista Científica Arbitrada en Investigaciones de la Salud ‘‘GESTAR”. Vol. 9, Núm. 17 (Ed. Ene  Jun  
026) ISSN: 2737-6273  
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Conciencia suspendida: revisión crítica de la analgesia multimodal y su impacto en la fisiología del dolor en  
pacientes quirúrgicos de alto riesgo.  
conlleva  
decisiones  
éticas  
4. Conclusiones  
complejas. Debemos evitar tanto el  
nihilismo analgésico (dejar al  
paciente con dolor severo por miedo  
a sedarlo) como el exceso de celo  
analgésico que anule la lucidez y  
autonomía del individuo.  
El manejo perioperatorio del dolor en  
pacientes quirúrgicos de alto riesgo  
exige un delicado balance entre el  
control analgésico óptimo y la  
preservación de la conciencia y la  
función neurológica.  
La analgesia multimodal bien  
aplicada facilita este equilibrio,  
reduciendo la necesidad de elegir  
entre dos males. Al proporcionar  
alivio eficaz con mínima alteración  
sensorial, podemos acercarnos al  
ideal de “no pain, no drugged brain”.  
La evidencia actual respalda  
fuertemente  
la  
adopción  
de  
esquemas de analgesia multimodal,  
que combinan técnicas de anestesia  
regional con analgésicos sistémicos  
no opioides y opioides en dosis  
reducidas, como la estrategia más  
efectiva para lograr ese equilibrio.  
Sin embargo, cada caso debe  
individualizarse, valorando riesgos,  
beneficios y valores personales del  
paciente. La meta última es que el  
En comparación con la analgesia  
basada exclusivamente en opioides  
sistémicos, la multimodal ofrece un  
paciente  
transite  
con  
el  
el  
periodo  
menor  
control del dolor superior  
perioperatorio  
especialmente para el dolor  
sufrimiento posible y con la mayor  
integridad de su ser consciente,  
reconociendo que el confort incluye  
estar libre de dolor insoportable y  
mantener la conexión con uno  
mismo y el entorno.  
dinámico y conlleva menos efectos  
secundarios, traducidos en menor  
incidencia  
de  
delirium  
menos  
postoperatorio,  
complicaciones  
respiratorias  
e
intestinales, y recuperaciones más  
rápidas (1,4,7).  
Las técnicas regionales atenúan la  
respuesta neuroendocrina al estrés  
quirúrgico, protegiendo al paciente  
316  
Barrios-Ramirez et al. (2026)  
de los estragos de la hipercatabolia y  
mejorando desenlaces clínicos (5,6).  
Al mismo tiempo, al reducir la carga  
de opioides y sedantes, el paciente  
suele despertar más lúcido y  
general, lo que indica que la  
prevención del delirium es  
multifactorial y requiere un abordaje  
integral más allá de la modalidad  
analgésica (16,19).  
cooperador,  
facilitando  
tempranas  
las  
de  
Estos  
hallazgos  
de  
enfatizan  
continuar  
la  
la  
intervenciones  
rehabilitación  
necesidad  
y
reduciendo la  
investigación y de individualizar el  
manejo: la analgesia multimodal es  
una herramienta poderosa, pero no  
una panacea única.  
probabilidad de delirium (2,8).  
No obstante, la implementación de la  
analgesia  
multimodal  
debe  
adaptarse a las características de  
cada paciente y tipo de cirugía. En  
pacientes ancianos o con deterioro  
cognitivo, resulta especialmente  
importante evitar tanto el dolor  
severo como la sedación excesiva,  
ya que ambos extremos predisponen  
al delirium.  
Desde un punto de vista ético y  
humanístico,  
el  
anestesiólogo  
moderno debe honrar tanto el  
mandato de aliviar el dolor como el  
de proteger la integridad mental y la  
seguridad  
del  
paciente.  
Es  
fundamental comunicar con claridad  
las opciones y sus implicaciones,  
Intervenciones  
como  
el  
uso  
involucrando  
al  
paciente  
en  
perioperatorio de dexmedetomidina,  
la monitorización de la profundidad  
decisiones cuando sea posible.  
La noción de “dolor necesario” no  
significa resignación al sufrimiento,  
sino reconocer que la eliminación  
anestésica  
y
la estrategia de  
analgesia primero han emergido  
como prácticas recomendadas para  
absoluta  
del  
dolor  
mediante  
optimizar  
perioperatoria (2,9,13). Aún así,  
algunos estudios recientes  
incluyendo ensayos controlados  
grandesno han observado  
la  
salud  
cerebral  
sedación profunda puede ir en  
detrimento de otros valores como la  
conciencia, la interacción y la pronta  
recuperación.  
diferencias significativas en delirium  
o resultados a largo plazo al  
comparar anestesia regional vs  
Así, el manejo ideal busca un punto  
medio: minimizar el dolor a un nivel  
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Conciencia suspendida: revisión crítica de la analgesia multimodal y su impacto en la fisiología del dolor en  
pacientes quirúrgicos de alto riesgo.  
tolerable que permita al paciente  
estar cómodo y a la vez despierto,  
analgesia  
tolerancia  
en  
pacientes  
opioides  
con  
a
u
otras  
respirando  
participando en su recuperación. La  
analgesia multimodal ofrece  
espontáneamente  
y
comorbilidades.  
Sin embargo, el consenso actual es  
claro: controlar el dolor sin “apagar”  
al paciente es posible y deseable. La  
suspensión de la conciencia ya no es  
el precio inevitable para lograr la  
analgesia. Con las estrategias  
adecuadas, el paciente puede  
transitar el perioperatorio con su  
dolor físicamente aliviado y su  
conciencia preservada, lo cual en  
última instancia redunda en mejores  
resultados y mayor bienestar.  
precisamente el medio para lograr  
ese punto medio, al proporcionar  
alivio eficaz con mínima interferencia  
en la conciencia.  
En conclusión, la literatura de la  
última década apoya un cambio de  
paradigma  
en  
la  
analgesia  
enfoques  
perioperatoria  
hacia  
multimodales y personalizados. Para  
el paciente quirúrgico de alto riesgo,  
esto se traduce en: bloqueos  
regionales  
contraindicación, uso rutinario de  
coadyuvantes no opioides  
paracetamol, AINE, ketamina a baja  
cuando  
no  
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