Revista Científica Arbitrada en Investigaciones de la Salud ‘‘GESTAR”. Vol. 9, Núm. 17 (Ed. Ene – Jun
026) ISSN: 2737-6273
2
Conciencia suspendida: revisión crítica de la analgesia multimodal y su impacto en la fisiología del dolor en
pacientes quirúrgicos de alto riesgo.
pacientes mayores o con deterioro
cognitivo previo, el dolor intenso en
hacia la analgesia multimodal (3).
Este enfoque, respaldado por guías
contemporáneas de manejo del dolor
postoperatorio, consiste en combinar
diferentes clases de analgésicos y
el
posoperatorio
aumenta
significativamente el riesgo de
delirium, un síndrome de disfunción
cerebral aguda asociado a mayor
mortalidad y pérdida funcional (2,7).
Un estudio sistemático reciente
encontró que el dolor agudo no
tratado se asocia a tres veces mayor
odds de desarrollar delirium, y
asimismo el uso elevado de opioides
técnicas
(opioides,
AINE,
anestésicos locales regionales,
bloqueadores NMDA, agonistas α2,
etc.)
para
atacar
múltiples
mecanismos del dolor, reduciendo la
necesidad de opioides y sus efectos
adversos (3). La analgesia regional,
mediante bloqueos neuroaxiales o
de nervios periféricos, juega un rol
central en este esquema al
proporcionar alivio del dolor de forma
localizada sin deprimir globalmente
la conciencia. Diversos protocolos de
Enhanced Recovery After Surgery
(ERAS) recomiendan firmemente
(morfina o fentanilo) se relaciona con
mayor incidencia de delirium en
pacientes críticos (7). Esto sugiere
que optimizar el control analgésico
podría reducir la neurotoxicidad y el
delirium
posoperatorio,
en poblaciones
especialmente
vulnerables.
emplear
técnicas
analgésicas
Históricamente,
la
analgesia
multimodales (incluyendo infiltración
de anestésico local, bloqueos
regionales continuos, infusiones
analgésicas no opioides) para
mejorar el control del dolor y
minimizar el uso de opioides
sistémicos en cirugías abdominales
abiertas o laparoscópicas (10).
posquirúrgica se centró en opioides
sistémicos, efectivos para mitigar el
dolor pero con efectos secundarios
dosis-dependientes:
depresión
respiratoria, sedación profunda, íleo
paralítico, náuseas y delirio, entre
otros. En las últimas décadas, ante la
evidencia de que una estrategia
opioidocéntrica conlleva riesgos y
puede empeorar la recuperación, ha
surgido un cambio de paradigma
Estudios clínicos han comenzado a
comparar directamente la estrategia
multimodal (por ejemplo, anestesia
294